domingo, 5 de mayo de 2013

¿Por qué amo el fútbol?

Recuerdo como si fuera ayer el día en el que vi por primera vez un partido de fútbol, tenía cuatro años de edad, estaba al lado de mi padre y sin imaginármelo estaba a punto de introducirme en una pasión que hoy a mis 28 años está más viva que nunca.

Mi segundo encuentro cercano con este deporte se dio cuando vi a mi padre jugar fútbol, un excelente volante de creación, que representó a su universidad y recorrió la mayoría de estadios colombianos; quizás de ahí se fue desprendiendo ese deseo de ser futbolista.

Si, soñaba con ser futbolista, jugaba algunos partidos en el colegio, pero no voy a mentir no era la más virtuosa, era más fuerza que técnica, debo admitir que en más de una oportunidad pegué unas buenas patadas y por supuesto, me las pegaron a mi.

Ver un balón se convirtió en mi momento más sublime, no existe para mi mejor momento que estar en un estadio viendo un partido de fútbol, no hay grito que disfrute más que un buen gol, es más para mi hay mucha relación entre el sexo y el fútbol, pues los dos causan emoción, placer, éxtasis.

La mayoría de mis amigas no entienden cómo puedo pasar noventa minutos viendo un partido de fútbol, porque para ellas solamente son once jugadores detrás de un balón, frase que en verdad me molesta. 

A ellas les repito hasta el cansancio que esos noventa minutos no pueden ser interrumpidos por nada y me emberraca un poco que miren partidos solo para ver qué tan buenos se ven los jugadores, el fútbol es técnica, pasión, historia y clase.

Amo el fútbol por las emociones que genera, por la unión que se puede presentar entre hinchas, por la forma cómo se eriza la piel cuando nuestro equipo está a punto de marcar un gol, por las lágrimas frente a un TV cuando el resultado no se da, por las groserías lanzadas cuando creemos ser los directores técnicos y porque estoy segura que aunque existan más deportes, solo este genera pasión, entrega, lucha.

Mi gran sueño es estar en un mundial de fútbol, ver una final, que mis ojos se llenen de lágrimas al entrar a un estadio. Gracias al fútbol por darme las mejores alegrías, las peores tristezas, las rabias más profundas y el amor más grande, porque a la final de esa misma forma aprendí a vivir.

Entonces, aún me preguntan ¿por qué amo el fútbol? Es simple, lo amo porque lo llevo en mi sangre o porque quizás como dice mi papá tengo algo de niño en mis piernas.

miércoles, 17 de abril de 2013

Nacional: Desgastado, facilista y acomodado

http://www.ligapostobon.com.co/
El partido que vi ayer Nacional Vs. Millonarios, ha sido el partido más raro, extraño e incómodo que he visto en mi vida: lesionados, expulsados, un árbitro que todo el tiempo buscó favorecer a Nacional y una hinchada verde que por primera vez fue ausente y triunfalista.

En este punto, supongo que ya se confundió todo lo que amo a Nacional y la realidad que vi en esos noventa minutos, pues el panorama es el siguiente: 

Millonarios con jugadores lesionados de gravedad, expulsados, y no hablamos de un futbolista afectado, hacemos referencia a más de dos jugadores, demostró por qué es el equipo con más estrellas en este país, entendí por qué Nacional ha caído tanto, por qué se ha hablado desde hace tanto tiempo que ni directivos, jugadores y lo que es más preocupante la misma hinchada ni se hace sentir.

Sí, esa es mi percepción porque independientemente que hayamos ganado en los minutos de adición, frente a unos jugadores que jamás se rindieron, aún cuando tenía a su equipo totalmente desgastado y quizás derrumbado emocionalmente, pero nunca lo demostraron, jugaron con amor a una camiseta infinita; ese amor que Nacional ya no tiene.

Me parece inaudito cómo un equipo de once jugadores, con un marcador a favor, tiene que terminar pidiendo tiempos de adición y en una genialidad del jugador Sherman Cárdenas logra poner el partido dos a uno, a favor de Nacional.

Pero esto NO es un triunfo, no jugamos a nada, no tuvimos táctica, ni entrega y mucho menos amor a una camiseta. Aparentemente, Millonarios perdió y yo desde estas letras no lo veo así, ellos ganaron por juego, entrega, respeto a su hinchada y amor a una institución; en cambio, Nacional ganó sin merecerlo.

Repito soy hincha de Nacional, lo llevo en la sangre, a tal punto que cuando Millonarios empató salí del sitio donde estaba viendo el partido a llorar porque no entendía como este equipo era incapaz de sostener un resultado.

Nacional no merecía ganar, fue mediocre, insensato. Osorio al parecer, en cada partido pierde la capacidad para ver cuándo debe hacer cambios, cómo debe afrontar un uno a cero y mil cosas más.

¿Qué exigimos la hinchada de Nacional? Respeto, dignidad, que se den cuenta que esa camiseta que llevan puesta tiene historia.

Y para la hinchada de Nacional que se siente feliz por este "triunfo" les quiero decir lo siguiente: No ganamos realmente, no fuimos nada, porque ante un equipo que tenía su nómina disminuida notoriamente, era para que sostuviéramos un resultado y no tener que sentarnos a mordernos las uñas porque Millonarios nos estaba haciendo TODO el partido. No hay nada que celebrar.

Hoy casi 24 horas después de este partido puedo decir: Felicitaciones hinchas de Millonarios, son una gran institución y su equipo demostró casta y entrega.

martes, 26 de marzo de 2013

Perdimos si, pero vamos de terceros

http://www.elheraldo.co/
En un partido complicado, difícil y hasta imposible de analizar Colombia perdió ante Venezuela, una selección experta en artes escénicas y con gran talento para hacer tiros al arco.

Sin embargo, de cinco o seis oportunidades serias de gol anotó una, si solo UNA.

Pero eso si Venezuela tendrá que darle también las gracias a la excelente labor del árbitro que tuvimos, porque les ayudó bastante, un penal robado y un gran número de faltas sin pitar son tan solo unas de las tareas que hizo este GRAN profesional.

LOS NUESTROS:

Amaranto Perea, reemplazo de Mario Alberto Yepes, quien se perdió este encuentro por la tarjeta amarilla que recibió el partido pasado frente a Bolivia, atinó en una y se equivocó en otra. Así es el fútbol.

Macnelly Torres, por su parte, se mostró intermitente, impreciso y cansado, pero esas son las características de este jugador, él suele alumbrarse cuando ve una oportunidad de gol y de repente se apaga, pero en esta oportunidad sus momentos de luz fueron inexistentes. 

Zuñiga, como es costumbre siempre haciendo un pase de más, algo desordenado e incapaz de implementar liderato en la cancha. Entre tanto, el gran "tigre" Falcao lució cansado, sin fuerza, equivocado y con ganas de irse del partido, es increíble que un jugador de esta índole se muestre agotado al minuto 19 del primer tiempo, quizás sea hora de entender que NO debemos ensalzar a los jugadores, ya hemos vivido esta experiencia.

David Ospina, gran figura, se lució y demostró que el arco de Colombia siempre estará bien custodiado en sus manos, porque seamos honestos pudieron ser más.

Los errores fueron simples, no encararon como debe ser, no pudieron hacer un buen tiro al arco, el gol de Venezuela los descompuso y el desorden duró casi todo el partido.

Venir de un cinco a cero ante Bolivia, nos dio un exceso de confianza que al parecer siempre es nefasto para Colombia, basta con recordar el inolvidable cinco a cero contra Argentina en las eliminatorias del mundial Estados Unidos 94, para saber cuánto nos afecta ganar en un marcador tan amplio.

He leído varios tweets donde se habla de la incompetencia de Pekerman y me digo: En serio, no puede ser que seamos tan desagradecidos, inconscientes y hasta ignorantes. Es cierto, se demoró en hacer los cambios, quizás debió darle una oportunidad a Jackson Martínez, pero no se nos olvide que antes que él llegará no éramos NADIE.

Él nos tiene en el tercer lugar de la clasificación, así que seamos sensatos por primera vez en la vida, porque de seguir con Bolillo iríamos peor que Paraguay, perdimos porque jugamos mal, pero por Dios vamos de terceros, esto es un campanazo pero no seamos tan desagradecidos, porque al parecer eso es lo que nos identifica como "hinchas" de la selección Colombia.

jueves, 21 de marzo de 2013

#NoMásCasosAislados

"Robos suceden todos los días", "Para qué sacaba el celular", ¿Por qué no lo entregó y ya?, estos son los argumentos que he venido escuchando hace un buen tiempo sobre los robos, asesinatos y maltratos que se vienen cometiendo. La pregunta que me hago ese en verdad es el tema de fondo, o más bien deberíamos hablar de los ladrones que ya llegaron a todas las partes de la ciudad y quienes se supone deberían cuidarnos no lo hacen.

La mañana de hoy, una noticia difundida por Blu Radio, me llenó el corazón de ira, angustia y decepción por una raza que va en decadencia, un niño de 16 años, que salía de su curso de sistemas, fue DEGOLLADO por robarle un celular, el "pecado" de este joven fue querer defenderse, solo ese. Estos asesinos no contentos con robarle su celular, lo degollaron y sus manos terminaron rayadas como si se tratara de un croquis.

Pero lo peor no es eso, la policía al parecer conocía lo que había sucedido pero NO hizo nada, el padre de este menor de edad tuvo que salir en su búsqueda, llegó a hospitales y en la morgue fue que encontró la verdad, una realidad que al parecer tiene sumida a Bogotá, pero todos queremos hacer los de la vista gorda.

No puedo ni imaginar la angustia de ese niño mientras era torturado, por Dios en qué mente cabe esta desidia. ¿Hasta dónde va a llegar la raza humana?

Entonces por favor no me vengan a decir que son casos aislados, que tenemos la mejor seguridad, que no saquen el celular, que para que chicaneaba, por Dios, no creo que tengan las autoridades la fuerza para explicarle esto a un padre de familia que hoy amaneció con la peor de las noticias y quizás no pueda dormir en años.

¿Qué creo que se pueda hacer? Quizás una ciudadana más no logre mucho, solo escribir y hacer SPAM, pero soy periodista y trabajo en Redes Sociales para pensar mucho más allá de unas marcas o de un negocio. Considero que los espacios digitales deben servir para hacer sociedad.

Tal vez algunos digan es una persona más que quiere cambiar los conceptos de una sociedad indiferente, pero al menos, lo habré intentado. Aprovecharé mis Blogs, mi Twitter, mi Facebook, todo para decirle al gobierno distrital, a la policía que no me voy a quedar callada, que no podré devolverle a su familia la tranquilidad pero al menos si justicia.

Espero que con la ayuda de todos los que me están leyendo y la difusión del hashtag #NoMásCasosAislados podamos llegar a medios de comunicación y hacer todo lo que esté al alcance para decirle a la policía que los discursos ya NO nos sirve.

Todos los días haré SPAM, difundiré este post y repetiré que NADIE debe morir por un aparato. Sé que muchos pensarán que soy una idiota al tratar de hacer esto, que aquí nadie hace nada. Pero repito lo intentaré y los que me conocen saben que no desfallezco.

Espero que esta frase les quede: "Sabía que algo pasaba con mi hijo, él siempre estaba conmigo" estas sinceras palabras las pronunció el padre de este menor de edad. #NoMásCasosAislados.

Señor Gustavo Petro no me cansaré hasta que los medios de comunicación escuchen lo que estamos haciendo para darle paz a una familia.

jueves, 14 de marzo de 2013

Que empiece el exorcismo

La elección del papa solo demuestra que no se necesita mucho para ser la suma "autoridad" de la iglesia, porque no logro entender en mi anti catolicismo cómo llega a este cargo un hombre que fue testigo de la época más oscura de Argentina, lo más cómico es que hoy son los latinoamericanos quienes se sienten orgullosos de esta elección.

Quizás el afán por no ser considerados personas del tercer mundo, nos lleva a sentirnos orgullosos de cualquier nombramiento, sin pensar en quien es el personaje al que estamos admirando. 

Como si fuera poco, este personaje se ha referido al matrimonio gay como una "obra del diablo", lo más similar a una porquería andante; y si bien es cierto a la iglesia católica no se le puede pedir mucho sobre este tema, por lo menos no elogien a una personaje que puede llegar a ser capaz de devolvernos a escenarios arcaicos y retrógrados, realmente es risorio como expresamos orgullo y admiración por alguien que se ha encargado de atacar siempre lo aparentemente diferente.

Jamás he esperado que la iglesia cambie, esas instituciones no evolucionan, solo retroceden, lo he confirmado a través de los años, basta mirar las famosas cruzadas que emprendieron solo para demostrar que lo único válido era el amor a Cristo, y por ese mismo "puro" sentimiento mataron a miles de personas que eran "diferentes". 

Es decir, que si lo pensamos bien nada ha cambiado. Por supuesto, supongo que entre más avanza el tiempo la mojigatería reinará en los cielos, porque mientras unos van a las iglesias los domingos, rezan y aseguran ser mejores personas, otros lo hacen sin hablar ni mencionar lo "buenos" que pueden llegar a ser.

Aunque al decir verdad yo prefiero ser pasional, explorar mi sexualidad, gritar que soy libre y no dependiente de una religión que solo ata. A la final, yo entro en el concepto de mujer diferente al estereotipo, soy una mujer tatuada, grosera y anti católica.

Así que a todos los que se sienten orgullosos solo puedo decir lo siguiente:

1. Apoyo al matrimonio gay porque se ama a las personas por ser seres humanos, no por el sexo que tengan. 
2. Apoyo al aborto porque por enésima vez es MI cuerpo. YO decido. NO nadie más.
3. Apoyo a la mujer no solo por haber nacido mujer, sino por todas las luchas que ha emprendido para ser libre, libertad que le fue quitada desde el inicio de la historia, gracias a la misma iglesia católica.

Si esto me hace diabólica, pues que empiece el exorcismo.

domingo, 20 de enero de 2013

Los gritos me salvaron

Tuve que esperar varias horas para poder escribir este post sobre una situación que tuve que vivir anoche, me negaba a hablar pero recordé que una de las razones por las cuales hice este Blog era para poder compartir experiencias, así que me decidí a hacerlo.

Pues bien, ayer a eso de las 8 p.m. luego de volver con mi padre de una reunión familiar, quise salir con él a tomar algo en el barrio Galerías de la ciudad de Bogotá, para llegar allá decidí irme a pie (siempre lo hacía) y empezamos a caminar por los alrededores de la Clínica Palermo, sector donde vivo. De pronto, sentí a mi padre intranquilo pero la verdad no me fijé, la razón era simple estaba dando 'papaya' hablando por celular y luego chateando.

Cuando de repente en una esquina, como dos cuadras antes de la 24 con 46, salieron dos tipos en una moto e inmediatamente lo sentí, algo iba a pasar, uno de ellos se bajó y fue directamente a mi, lo único que mis oídos escucharon fue: "Quietos YA y pase el...." el resto son solo fragmentos de palabras cortadas, por unos segundos miré a mi papá cómo si le preguntara que íbamos a hacer, pero realmente lo único que tenía claro es que mi iPhone no me lo iba a dejar quitar, suficiente esfuerzo me había costado obtenerlo.

Con mi papá nos entendimos en cuestión de segundos, porque él inmediatamente se hizo un poco para atrás y yo me bajé a la calle, de pronto los dos al tiempo empezamos a correr y a gritar: "Auxilio nos quieren robar, auxilio" yo no sé de dónde saqué fuerzas para correr, porque las piernas me temblaban, mi cuerpo no respondía, etcétera, pero el instinto fue superior.

Cuando volteé a mirar esa moto ya no estaba, se habían perdido en cuestión de segundos, no sé cómo no se me ocurrió pensar que podían agarrarme, hacerle algo a mi papá, pero todo en esos minutos fueron impulsos.

Al llegar al parqueadero de la Clínica Palermo, un señor que vendía dulces salió a preguntar qué pasaba, yo ya no podía hablar, las piernas me temblaban, mis manos parecían un tornado, no podían quedarse quietas, tenía el corazón a mil, solo una cosa pasaba por mi mente: "Por favor que no me vaya a dar una convulsión, porque para rematar este tipo de situaciones pueden desencadenar un ataque".

Al volver a casa mi papá tuvo casi que llevarme, yo no coordinaba los pasos y pasó un buen tiempo para que mi corazón volviera a su ritmo normal. Hoy, domingo no quise salir, pensar en las calles de Bogotá me daba desespero, pavor y angustia, pero mi padre insistió que en muchos aspectos ya les habíamos ganado pero que este era el principal, no debíamos vivir con miedo, pues ese sentimiento es el arma más poderosa con la que ellos cuentan.

¿Cómo me siento? Ya estoy mucho mejor, por lo menos, pude salir y no experimentar tanto miedo, sin embargo, me da dolor pensar que Bogotá está paupérrima, triste, desoladora, etcétera; definitivamente fuimos afortunados, no sé si fueron mis gritos o la complicidad con mi papá, quizás eran unos inexpertos, en fin, pero si tengo claro que no contaban con esa reacción.

Así que aprendí dos lecciones: 

1. Pase lo que pase no se saca el celular en la calle, todo puede esperar. 
2. Anoche me salvó ser impulsiva y no dejar que triunfara el mal.

Todavía hay miedo, pero el show debe continuar.

miércoles, 9 de enero de 2013

Bajo la ley del hampón y la policía jugando a ser ruda

Las quejas hacía la Policía Nacional en realidad hace un tiempo dejaron de sorprenderme, pero nací en esta ciudad por eso me resisto a creer que debamos entregar a la ley del ladrón, es decir a aquella en la que solo debemos confiar en la suerte, porque realmente se volvió una muy buena suerte que no nos roben, ya no importa si damos papaya o no.

No importa donde esté siempre hay un amigo que me cuenta que lo asaltaron, que la policía vio a los delincuentes pero los soltaron, que en TransMilencio se subieron a robar y que la policía veía como se colaban al sistema, pero por supuesto siguieron jugando con sus celulares, etcétera.

Pero la historia que les contaré a continuación me parece risoria, ilógica y hasta ridícula, pero pues esto es la Bogotá Humana ¿verdad?

El pasado 23 de diciembre en Bogotá un señor que trabajó para el Estado decidió salir a caminar por las calles de esta ciudad y tuvo la mala suerte de encontrarse con unos atracadores, cuando éstos se disponían a sacarle sus respectivos cuchillos, apareció la policía y éste se dirigió al CAI para poner la denuncia. Pero ¡Sorpresa! no había ningún policía allí que le recibiera su relato.

¿Qué creen que sucedió? El señor que iba a ser víctima de atraco lo montaron en un camión con los mismos atracadores y otra serie de personajes, la policía empezó a decir que este señor era muy irrespetuoso y mentiroso, así que empezaron a darle bolillo. 

Pero la parte risoria inicia aquí, ya que en este mismo medio de transporte le quitaron todas sus pertenencias; hubiera sido mejor que lo robaran en la calle sin la genial ayuda de nuestra policía nacional. Cuando llegó a la UPJ (Unidad Permanente de Justicia) no quisieron darle una orden o un recibido de todas las pocas pertenencias que le quedaban y que estaba entregando, ahí se percató que tenía que pagar por una cobija, llamadas, comida, etcétera.

Esta hombre pudo salir el 24 de diciembre pero como si fuera poco, nadie quería devolverles sus pertenencias, los hijos abogados le recomendaron no demandar por este atropello, sin embargo, éste no aceptó y tiene todo el caso preparado para presentarlo al Alcalde de la ciudad. 

Adicionalmente, como tenía morados y golpes de tanto bolillo que le dieron los policías, se dirigió a los entes encargados, pero éstos mismos le daban vueltas y vueltas para no decirle a donde debía ir ni los procedimientos a seguir, hasta que alguien muy debajo de cuerda le dijo lo siguiente: "A usted lo están enredando para que con los días se le pasen los morados, vaya a Medicina Legal".

Así que hizo caso y está listo para denunciar como se debe. Quizás el final de esta historia sea el mismo y se salgan con la suya, pero sin duda, la reflexión que nos deja esta historia es que estamos a la deriva y la capital de la República desde hace mucho se convirtió en la comida de los ladrones y mientras tanto la Policía sigue jugando con celulares, coqueteando, desvistiendo mujeres con la mirada o durmiendo en las sillas del TransMilenio y no propiamente en la silla roja.

jueves, 13 de diciembre de 2012

La ambigüedad de la irreverencia

jesusmargon.com
Cuando decidí formarme como periodista, cada día me levantaba con la siguiente frase en mi cabeza: "No importa lo que piense o sienta, lo importante es mostrar al mundo la verdad, no mi verdad, sino aquella que después de cotejar varias versiones salta a la vista".

En la universidad que me formé, Inpahu, me enseñaron que las palabras tienen un poder excesivamente grande, que por eso debía pensar muy bien antes de dar a conocer un artículo, las implicaciones que éste tendría, si era coherente, a quien beneficiaba o a quien dañaba, porque una vez la opinión pública recibe el texto ya no hay marcha atrás.

Como lo he dicho más de una vez, en este país la crítica no es constructiva, es destructiva, aquí tenemos un grado especial en destruir, atacar, y ofender, si pudiéramos buscar un sinónimo de la actividad que realizan algunos periodistas colombianos, sería lo más similar a un cocodrilo que muerde su presa, el cual hasta que no se ha comido lo suficiente no suelta.

Para aportar son nulos, hacer críticas constructivas no está a su alcance, adicionalmente, aquí no existen palabras de fondo, sino todo es de forma, aquí se sabe opinar sobre las cortinas de humo, pero los temas importantes se dejan pasar. No se trata que no expresen su inconformismo con algo, pero por Dios, todo debe darse en el marco del respeto, bien dicen por ahí que la decencia no pelea con nadie.

Los periodistas NO opinamos, simplemente exhibimos una realidad cotejada con todas las versiones de una situación, porque si de mostrar nuestra opinión se trata, para eso no se necesita una universidad. 

En la actualidad he visto como la palabra irreverencia y rebeldía se confunden con la grosería y altanería, además con el desconocimiento, porque al parecer que mi nombre suene es lo más importante; las palabras que se usen no importa, lo único relevante es hablar como loros mojados.

Cuando uno encuentra en textos sevicia, odio y palabras que se nota el veneno que trae inmerso, se tienen dos opciones:

1. Se hace caso omiso y como dicen por ahí a palabras necias, oídos sordos. Sin embargo, en algunos casos, aplican la frase: "El que calla otorga".

2. Se asume y así como expusieron algo nuestro a la opinión pública, ante esa misma sale uno a enfrentar lo que venga. Definitivamente, a veces el silencio no es la mejor arma.

Finalmente, solo debo decir que para hablar se necesitan argumentos de peso y usar ciertas palabras en Colombia como traqueto, prepagos, etcétera, hace tanto daño como cuando se inventa la peor falacia. Los medios de comunicación deben seleccionar a personas que tengan criterio para hablar y no solo las que quieran parecer irreverentes y rebeldes.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

El cóndor Calero hoy se convierte en águila eterna

laciudaddeportiva.com
Al empezar a escribir este post sobre Miguel Calero, se me llenan los ojos de lágrimas, pues este hombre fue uno de los pocos que sabía lo que significaba el fútbol, pero no solamente para los clubes, sino para sus hinchas, él mismo afirmaba en una de sus entrevistas: "Gracias por el cariño y respeto. Lo poco y nada que hice y que gané en el fútbol, lo hice pensando en el corazón del hincha. Me voy feliz por lo que hice, me voy feliz porque construí una gran familia".

Y definitivamente eso construyó, porque al menos para nosotros los hinchas verdolagas verlo salir a la cancha era una sensación irremplazable y casi que inexplicable, verlo extender sus alas, era lo más similar a un éxtasis, recuerdo siempre cantar con mi papá: "Viva el Show Calero por siempre".

Hoy recuerdo sus cachuchas, su ceño fruncido, como respiraba antes de hacer un saque, como alentaba a su equipo, pero en especial como llevó a mis dos grandes amores futbolísticos al triunfo absoluto: Club Atlético Nacional y la selección Colombia. Por eso hoy, solo me queda pedirle al cielo que le reciba sus alas cuando llegue al cielo, ya que según el destino, fuerza superior o lo que sea, su tiempo en la tierra llegó a su fin.

Quizás este dolor solo lo podamos entender quienes amamos el fútbol, quienes vemos en él una forma de vida, quienes cuando tenemos una camiseta de nuestro equipo sentimos que levitamos, para quienes este deporte de una forma u otra nos ha salvado la vida.

Miguel Calero: Muchas gracias por permitirme gritar: "Gracias Show Calero", por darme tantas alegrías, por inspirarme para aplaudirte en cada presentación, por dejarme sonreír gracias a un deporte que a veces me producía estrés y ansiedad. A mi forma de ver te quedaba mucho por vivir, tus alas no podían extinguirse pero jamás te marcharás, solo te convertirás en el águila que siempre deseaste.

Hasta siempre Miguel Calero.

lunes, 3 de diciembre de 2012

06 de diciembre = Premios Twitter Colombia

En julio de 2011, después de una ausencia considerable de las Redes Sociales, volví a Twitter y Facebook totalmente recuperada y renovada. Estaba dispuesta a retomar proyectos personales y profesionales que me permitieran desarrollarme como profesional.

De repente, apareció un proyecto que al día de hoy ocupa toda mi atención, me cautivó por sus ideales, objetivos y por el equipo que lo integraba, pero lo más importante empecé a entender que una buena iniciativa logra el fervor de cualquier corazón.

Premios Twitter Colombia, es el nombre de esta idea que desde aquel entonces no considero que trabaje para ella, sino por ella, aprendí de donde proviene el esfuerzo grupal y la constancia incesante. Sus organizadores me han enseñado como a pesar de las adversidades siempre una sonrisa, una palabra adecuada genera la buena energía que todos necesitamos para sacar las mejores iniciativas adelante.

Y hoy llega la segunda ceremonia de los Premios Twitter desde que estoy en este proyecto, los nervios se apoderan de mi, me da una ansiedad que es hasta emocionante; mi mente, corazón y alma solo piensa que esta noche del 06 de diciembre sea perfecta.

Anhelo que esa noche que se avecina el trabajo largo y sin cansancio que se ha ejercido, vea sus frutos y sé que así será. Premiáremos a lo mejor de Twitter, veremos como una idea se traduce en grandes oportunidades.

A @sanpalqui le agradezco enseñarme día tras día cómo se debe trabajar sin cansancio, definitivamente no hay mujer sobre la faz de la tierra que conozca tanto como ella, el significado de apasionarse por un proyecto. 

A @OmarGamboa por pensar en mi, creer en mi talento, confiar que juntos podríamos lograr grandes cosas, hacerme parte de este proyecto que me devolvió la confianza en mi misma y porque definitivamente sin importar las energías que lo querían ver destruído, hoy solo pueden verlo creciendo.

A todos los que han hecho parte de una forma u otra de Premios Twitter Colombia, mil gracias porque he evolucionado gracias a ustedes.

Se acerca la noche, escasas horas nos separan para que el público vea todo lo que se ha preparado, esta ceremonia nos dejará a todos con los mejores y más gratos recuerdos, de eso no tengo duda. Por eso, aprovecho este post para invitarlos a que conozcan aquí las recomendaciones necesarias para los que asistirán al evento #Premios2012, de igual forma, para los que lo verán por televisión.

Muchos afirman que Premios Twitter son una bobada, farsa, qué que regalan, mi respuesta ante eso es que aún recuerdo las risas que uno podía ver en cada uno de los nominados del año anterior, en esos tweets que cada uno de los asistentes y espectadores respondían, agradeciendo por la información brindada minuto a minuto, pues ese para mi es el mejor pago y de paso la respuesta a las preguntas sin sentido.

Premios Twitter Colombia, gracias por ser parte de mi carrera y permitirme crecer, hoy puedo decir orgullosamente que quienes nos criticaban deben morderse los codos de ver cómo se crece cada día, e insisto Premios Twitter Colombia hace parte de mi vida en todos los sentidos posibles.

¡Nos vemos este 06 de diciembre, mis dedos, mente y pensamiento, estarán listos para comunicar lo mejor de Premios Twitter Colombia!