lunes, 9 de noviembre de 2009

¿GUERRA O CORTINA DE HUMO VENEZOLANA?


Los deseos e intenciones de guerra por parte del presidente venezolano, Hugo Chávez Frías, en contra de Colombia, anoche dejaron de ser un discurso más, o un comentario pintoresco de los que Latinoamérica está acostumbrada, para tornarse en una situación complicada, no sólo por la fuerza de sus declaraciones, sino por los términos amenazantes e insultantes en contra del gobierno colombiano.

Según el candidato presidencial del Partido Liberal, Rafael Pardo, "esta no es la primera amenaza del presidente, Hugo Chávez, y no debemos cruzarnos de brazos, así que respaldo la posición del gobierno de acudir a organismos multilaterales".

Algunos aseguran que Chávez, lo único que busca es lograr la unión de las naciones, como algún día lo anheló el Libertador Simón Bolívar, sin embargo, sectores de la oposición venezolana, afirman que estas palabras son solo cortinas de humo para ocultar los problemas de seguridad en la frontera y las adversidades económicas que se han presentado en el vecino país desde que éste llegó al poder.

En esta oportunidad, según los expertos en relaciones internacionales, no se trata de estar a favor o en contra del actual gobierno de Álvaro Uribe Vélez; esta vez, se trata de GUERRA, como lo menciona abiertamente el mandatario venezolano, en los siete minutos de intervención, en los cuales se destaca el desprecio por "el imperio yankee", es decir, Estados Unidos, adicionalmente, asegura que Colombia es el vasallo de este gobierno y que se "vendió ante él", así que insta de forma incisiva a sus militares para que envíe todas las fuerzas armadas a la frontera colombo - venezolana y se prepare para "la gran misión".

Lo realmente paradójico, es que estas polémicas declaraciones se presentan justo, cuando se celebra el vigésimo aniversario de la caída del muro de Berlín, que representó el final de una era sangrienta y autoritaria, para dar paso, a un período destacado por sus innovaciones tecnológicas, además de lograr la reunificación de Alemania.

Aún así, estas afirmaciones por parte de Chávez, devuelven al mundo a una carrera armamentista, e incluso al temor por las consecuencias que pueden llegar a desencadenar este tipo de intervenciones y aseveraciones en los países vecinos.

Aunque para el candidato presidencial del Polo Democrático, Gustavo Petro, la culpa de la "rabia" de Hugo Chávez, es de Colombia por haber firmado el acuerdo con Estados Unidos, que hace referencia al funcionamiento de bases norteamericanas en el territorio colombiano.

Sin embargo, según Humberto De La Calle, ex vicepresidente de Colombia y actual columnista del diario El Espectador, "la situación es muy peligrosa y posiblemente acudir a organismos como la OEA, no es del todo suficiente, porque ésta decide este tipo de situaciones bajo votación, y la mayoría apoyan a Chávez. Así que éstos solo le pedirán a Colombia y Venezuela para que medien y esto es ahora más grave".

¿Pero qué piensan en Venezuela? la situación tampoco es favorable para el mandatario del país vecino, según Simón Alberto Consalvi, ex canciller venezolano, las palabras de Chávez, son tan preocupantes que es necesaria la intervención del Concejo de Defensa Suramericano, entre tanto, el columnista Tulio Hernández, de El Nacional, asegura que estas declaraciones son sólo una "táctica de manual" para justificar una militarización en estados fronterizos, liderados por gobiernos adversos".

Y para Luis Vicente León, del Universal, "esta es una distracción para aumentar popularidad y generar distracción en Venezuela, necesita crear una estrategia efectiva antes de las elecciones, el aumento del gasto público hace parte de su plan, y un componente complementario podría ser generar un conflicto verbal con Colombia".

En todo caso, Colombia ha negado sus deseos de responder a estas amenazas con guerra o con palabras insultantes, su objetivo es buscar el apoyo de organismos multilaterales que puedan proteger al país, en caso de conflicto. Porque como diría Juan Gossaín en su editorial "no hay bomba atómica más poderosa que la autoridad moral".

Las comparaciones que se le han hecho a Hugo Chávez, con gobiernos drásticos como los de Perón, han generado en el mundo un debate entre el populismo histórico y el neopopulismo, reflejados en diversos estudios, como los realizados por la Socióloga, Nelly Arenas.