martes, 31 de agosto de 2010

Día del Blog


En el día del Blog, debo decir que el Periodismo Femenino !Alternativo!, es mi hijo mayor, ese que me enseñó todo lo poco que ahora sé sobre la importancia de los Blogs, en el mundo del periodismo digital, con el he crecido, cambiado y hasta transformado mis más profundos intereses laborales y académicos.

Y hoy que lo veo con nuevos hermanitos como: La Noche de las Letras e Historias de Corazón y Arrabal, sólo he confirmado que compartir contenidos, gestionar contactos profesionales y de paso, tener la oportunidad de leer comentarios que han nutrido mi crecimiento como Blogger, otros aunque algo vulgares e irrespetuosos, también me han generado cuestionamientos que me permiten seguir creciendo.

Gracias a los contenidos que he publicado cada noche, porque al decir verdad soy como los vampiros, trabajo mejor de noche, he empezado a construir un círculo selecto de conocedores de la materia, quienes han aportado su experiencia, como mejor factor de aprendizaje, para quienes como yo hasta ahora estamos aprendiendo a caminar. La presencia de mis 402 followers en mi Twitter, o de los constantes fans de mis Blogs en Facebook, han permitido que aunque a veces el cansancio se quiere apoderar de mis neuronas y manos, triunfa el deseo de hacer lo que mejor sé hacer: Escribir, compartir y publicar.

Ahora cuando me preguntan qué hago, cuál es mi especialidad periodística o a qué me quiero dedicar el resto de mi vida, sin pensarlo dos veces, afirmo que soy Bloggera 100% y que anhelo seguir trabajando en lo digital, en las redes sociales, esas que me permitieron conocer la amplía gama que el periodismo tiene, no sólo la radio y la televisión.

En el Blog de Víctor Solano, vi una aplicación que decía: "Soy Libre, soy Blogger", creo que ahí entendí la razón por la cual soy Blogguer, y quiero seguirlo siendo por mucho tiempo; escribir, compartir y enlazar, son las tres cosas que nos llevan a hacer de las redes sociales entornos que nos permitan crecer, educarnos y aprender juntos el verdadero significado de la comunicación sin barreras.

A todos los Blogueros feliz día y por más que ronde el chisme que los Blogs pasarán de moda muy pronto, recordemos que nuestros Blogs son como unos hijos que hablan por nosotros, y hasta donde yo sé los hijos jamás pasan de moda.

viernes, 27 de agosto de 2010

Dejemos la maricada

Ahora que Colombia se vuelve a enfrentar al debate sobre si acepta o no el matrimonio entre parejas del mismo sexo, debo decir que los argumentos en su contra, son tan ridículos que se escapan a cualquier mentalidad racional, porque asegurar simplemente que no es normal o que escapa a los cánones de estabilidad, es como afirmar que sólo lo permitido por la Biblia, la Iglesia y una cantidad de prejuicios es lo habitual para generar orden social.

En primer lugar, empecemos por definir el término normal, es decir, ¿quien nos asegura que lo que es habitual y ordinario para usted, lo es para mi?, porque entonces podríamos decir que los ateos no son normales, porque se supone que "TODOS" debemos creer en Dios y de la forma que lo impone la Iglesia, a lo cual tengo que expresar la repulsión que me generan estas afirmaciones, pues creyentes o no, tienen derecho a coexistir en esta sociedad, les guste a algunos o no. En mi caso particular, prefiero al Ateo y no al fanático evangelizador de pecadores como yo.

Pues bien, si existe gente que le guste vivir bajo los estereotipos de la sociedad, bien por ellos, pero no confinen a los demás a hacer lo mismo. Ahora, si vamos a seguir basándonos en los argumentos de Dios, religión y Biblia, entonces hasta donde recuerdo, Jesús promulgaba el respeto a todos los habitantes y decía "el que esté libre de pecado que tire la primera piedra". ¿Qué coincidencia no? pensar que es lo primero que hacen quienes aseguran ser fieles seguidores de Dios.

En todo caso, esta lucha que ha dado la comunidad LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transgeneristas) por bastantes décadas y personalidades que murieron entregados a la causa de exigirle a la sociedad el respeto a su libertad, no puede quedar en vano, y se tiene que hablar de exigencia porque no es un favor el que les hace la sociedad al reconocerles sus derechos, además no es tan complicado como parece, es realmente demasiado simple: ¿Le genera repulsión ver a dos hombres viviendo bajo un mismo techo o compartiendo un anillo, lo mismo en el caso de las mujeres o le produce asco saber que un hombre se siente mejor siendo mujer? SOLUCIÓN: No los mire, pero déjelos ser, a la final ¿quién es usted para juzgar?

Es bien chistoso pero a la comunidad LGBT se le acuña la promiscuidad y hasta las enfermedades venéreas, y es ahí dónde afirmo que en verdad nuestra doble moral no tiene límites, luego es que ¿hombres y mujeres heterosexuales no hemos sido promiscuos? o ¿no hemos conocido casos en los que heterosexuales resultan infectados por sus propias parejas "estables"?

Es tanto el machismo que ver besándose a dos mujeres es sensual y erótico, pero es desagradable si se trata de dos hombres, y lo más triste de todo es que el mismo público femenino es el encargado de estereotipar a una comunidad que no está pidiendo nada, sólo se le deje vivir como tiene derecho.

Hágase la siguiente pregunta: ¿Si su hijo(a), hermano(a) o familiar cercano fuera homosexual, lesbiana o transgenerista le gustaría que no le reconocieran sus derechos, que si la pareja de éste muere quedara abandonado a la deriva o que en el peor de los casos lo agredieran en la calle por reconocer lo que es?

¡Viva y deje vivir!, que a la final ningún miembro de la comunidad LGBT le cuestiona a los hombres por qué en vez de decirle a su novia o esposa lo que le gusta en la cama, recurre a las prostitutas para tener satisfacción, así que si ellos no se meten con usted, ¿con qué derecho usted si lo hace con ellos?

Y a los miembros de la comunidad LGBT puedo decirles que si bien el camino se ve largo, no existen imposibles cuándo se trata de la lucha social por el reconocimiento de sus derechos, si se sienten perdidos recuerden la fuerza con la que lucharon quienes estuvieron en el Stonewall.

jueves, 26 de agosto de 2010

Menos retórica más acción


Solemos rasgarnos las vestiduras cuándo hablamos de desplazados, refugiados y víctimas de la violencia colombiana, afirmamos con vehemencia que todo es culpa del gobierno, del Estado y de los grupos armados ilegales que les han quitado todo, adicionalmente sostenemos que este problema social es uno de los más complicados que tiene nuestro país.

Sin embargo, cuándo de dar soluciones se trata, estamos sesgados, ciegos y hasta cortos de entendimiento, pues todas nuestras posibles alternativas para darle fin a este inconveniente, tienen como subtexto la doble moral tan típica del "país del sagrado corazón", porque queremos ayudarlos para que vuelvan a vivir como la Constitución Colombiana lo indica en sus mandatos, pero pretendemos que lo hagan lejos de la ciudad, e incluso del barrio dónde vivimos por aquello de la imagen.

En este punto, hay que establecer diferencias entre desplazado, reinsertado y víctima de la violencia, ya que aunque todos éstos tienen el origen de sus problemas en la guerra, sus comportamientos, acciones e ideologías marcan una serie de distinciones entre unos y otros.

Si nos referimos al desplazado, debemos aclarar que ser campesino en un país como Colombia es como vivir en un infierno en el que no pidieron estar; no es elección, es obligación, y en el momento que este grupo de personas ven la violencia en primera fila, tienen dos opciones o se van de su tierra o mueren, es así de simple y complejo a la vez.

Deben marcharse de su tierra, con heridas físicas y emocionales, no tienen siquiera tiempo para meditar en la recuperación de éstas, porque deben pensar en el lugar al que llevarán a su familia, se preguntan constantemente de qué van a vivir, si realmente lo único que saben hacer es trabajar con la tierra y no con la selva de cemento, a la que posiblemente llegarán.

En ese caso ¿Cuál es la reacción de los ciudadanos ante estos campesinos? la respuesta es simple y patética: NINGUNA, es que realmente no nos pasa nada, incluso los confundimos con otro grupo de indigentes más, aunque de alguna forma es justificada esta actitud, pues a los capitalinos se nos enseña que o somos indiferentes o esta selva de cemento nos come vivos.


Si esto es en todos los casos, entonces de ¿qué nos sirve rasgarnos las vestiduras? si no movemos un dedo para siquiera pensar en la mejor forma de ayudarlos, la solución utópica es que no tuvieran que irse de sus tierras, pero como esto es imposible, entonces al menos deberíamos trabajar y no sólo el gobierno, sino también cada miembro de la sociedad civil, por apoyar sus conocimientos sobre la tierra y promocionar cualquier intento de proyecto productivo que se tenga, no les regalemos nada, no los conduzcamos a ser un grupo de limosneros más.

Ahora que si hablamos de los reinsertados, la situación se complica aún más, pues éstos por razones varias deciden salirse de la guerra después de haber causado el suficiente daño a una sociedad que ha vivido más de sesenta décadas en un conflicto que ni siquiera pidió vivir, sin embargo, con estas personas el trabajo debería estar basado en una reconstrucción social y psicológica, porque al igual que los desplazados son campesinos que por miedo, amenazas, quizás comodidad o falta de oportunidades, "decidieron" cargar un fusil para generar respeto y de paso, tener unos pesos en sus bolsillos.

Nuevamente aquí viene a colación el doble moralismo tan común en esta sociedad, porque afirmamos con vehemencia que se necesita una re socialización y educación para estas personas, pero los queremos tener lejos de nuestros hogares y ciudades (argumento que se entiende a la perfección), sin embargo, al pensar en soluciones para los reinsertados no podemos pensar en alternativas utópicas, sino analizar que ellos necesitan incluirse en nuestra entorno para que vuelvan a la vida, sin exclusiones.

Como conclusión, se hace necesario que la sociedad deje de atribuirle al gobierno y al Estado (que somos todos), la responsabilidad de otorgar oportunidades REALES a un grupo de personas que aunque queramos negarlo con la doble moral, también son colombianos y quizás más víctimas que los que solo vemos las noticias frente al televisor y nos desgarramos las vestiduras.

jueves, 12 de agosto de 2010

El temor aumenta su poder


En Colombia vivimos con el terrorismo casi a la orden del día, lo peor es que secuestros, asesinatos, masacres y torturas hace mucho dejaron de sorprendernos, pareciera que el destino del colombiano al nacer, es convivir con sangre y guerra, a tal punto que no nos asombramos en lo más mínimo cuando los noticieros pasan imágenes de familias desplazadas o reinsertados que inevitablemente en su mayoría vuelven a las filas guerrilleras.

Sin embargo, pareciera que los que vivimos en la Capital de la República olvidamos que no estamos blindados, que el terrorismo no conoce límites y que llega a las esferas más impensables, y cuentan con el mejor de los aliados: El temor, saben que si logran amedrentar a los ciudadanos, su objetivo se habrá cumplido. Por ende, la responsabilidad y la fuerza está en nosotros, para no correr a escondernos, tal y como ellos quieren.

Esta madrugada muy temprano, como en las épocas oscuras y turbias de Pablo Escobar, Bogotá se levantó con la noticia de que al frente de las instalaciones de Caracol Radio, en plena zona financiera de la capital, un carro bomba derribaba la tranquilidad de una mañana que pretendía ser como cualquier otra, sin embargo comparar este hecho con la época negra del que llego a ser el terrorista más buscado del mundo, puede ser exagerado y hasta de mal agüero.

Las especulaciones van y vienen: "Que fue en contra de Caracol Radio" "Que era contra Darío Arizmendi" "Que son las FARC por la llegada de Santos" "Que esto es normal cada vez que llega un nuevo presidente" etcétera, hablar de forma tan enfática es irresponsable, pues nada está comprobado y con esto sólo se logra aumentar la zozobra de un país que convive con miedo.

Aquí lo importante es que debemos concentrarnos en la unión y solidaridad, aquí no se trata de decir que el culpable es Juan Manuel Santos, el gobierno, la policía y el ejército, en este punto lo realmente indispensable es entender que no se puede creer que todo está dicho en materia de seguridad, que ellos buscan siempre amedrentar y asustar, pero la fuerza de un pueblo unido no la derrotan carros bombas.

Ahora si se prueba que fue en contra de Caracol Radio y sus periodistas, pues debo decir que aunque me embarga una tristeza infinita, me siento convencida y orgullosa del camino profesional que escogí, y mis más inmensos respetos para Darío Arizmendi, quien informó a la ciudadanía lo que sucedía, sin importar lo que veía a su alrededor, de esta forma, demostró lo que nos enseñaron a muchos: "El deber por informar a veces supera la misma conservación personal".

El temor sólo les dará fuerza, así que la labor periodística y los quehaceres cotidianos de todos los bogotanos, no lograrán alterarlos o modificarlos, el terrorismo adquiere más poder si nuestro miedo le da herramientas para hacerse invencible. Es cierto, hoy devolvimos nuestra mente a las épocas negras capitalinas, pero sin duda, ahora somos menos ingenuos y más radicales en nuestra posición en contra del terrorismo.

Felíx DeBedout en W Radio no pudo definirlo mejor: "Nos asustaron, pero no lograron amedrentarnos, aquí seguiremos".

martes, 3 de agosto de 2010

Iglesia y machismo, directos responsables


Viendo el programa "Séptimo Día" el pasado fin de semana, sobre la ignorancia sexual que ronda en adolescentes y adultos, acerca de las relaciones sexuales y la planificación familiar, comprendí que es una necesidad imperiosa crear formas efectivas de educación en este aspecto, porque no se puede permitir que NIÑAS de doce años, corten su infancia por empezar a criar niños, que vivirán infelices el resto de su vida.

La ignorancia ha llegado a tal punto, que creen en el "poder" de jugos de limón, sal, cerveza hervida, etcétera, como métodos de anticoncepción, por Dios este tipo de creencias son inauditas, inconcebibles y hasta patéticas, pero lo peor de todo este asunto, es que en ese camino tortuoso nadie ayuda, ni los docentes, ni parejas de estas mujeres, y mucho menos los padres, pero si entramos a hablar de la Iglesia, ya sea cristiana o católica, podemos es sentarnos a llorar, porque su responsabilidad es de magnitudes impresionantes.

Que Colombia esté ocupando el segundo lugar en embarazos adolescentes en Suramérica, habla por si solo, y los culpables de toda esta situación son el machismo desmedido e irracional y la Iglesia, esa que considera que la mejor solución es la abstinencia, aquella que afirma con total vehemencia que las hormonas son controladas por la mente y que no se permite el uso de condones porque eso fomenta la promiscuidad, por el mismo Dios que tanto pregonan, no se dan cuenta que somos seres sexuales por NATURALEZA, no por CONVICCIÓN.

La promiscuidad no se evita con la prohibición de los condones, la única forma de alejarse de ésta es educar mentes, pero no a bases de la prohibición; con conceptos tan cerrados y anticuados sólo se ha generado aumento en el porcentaje de personas contagiadas por alguna enfermedad venérea y embarazos indiscriminados, en edades que se salen de cualquier pensamiento racional.

Hay que mencionar la responsabilidad del Estado en esta situación, y es que éste debe garantizar una mayor distribución de recursos para aquellas jóvenes que no tienen el acceso a píldoras, inyección, parches, dispositivos etcétera, porque el factor económico influye de manera casi directa.

Por otra parte, quiero dirigirme a las madres de los hombres adolescentes, porque comentarios como: "Protéjase usted, es su responsabilidad o yo no uso condón, eso es anti natural", sólo pueden provenir de ejemplos familiares o enseñanzas que vienen de casa, eso no lo aprenden de amigos, si ese es su caso, debo afirmar que espero, jamás olviden que las mujeres hemos sido maltratadas casi desde el principio de la historia, y permitir más maltrato sólo generará un detrimento total de la sociedad.

Queridas mamás, frases como: "Si la dejo embarazada piérdase", son inconcebibles, o es que acaso se les olvida que pueden tener hijas, y que ellas serán las nuevas víctimas de la historia, porque déjenme decirles que este es un círculo que gira y gira constantemente pero siempre cae en el mismo grupo de personas.

No podemos seguir permitiendo que más niñas dañen su vida criando niños, cuando ni siquiera su cuerpo está aún preparado para dar a luz, y debemos hacer un alto en el camino porque la educación sexual en Colombia se rajó hace mucho tiempo. Y espero con ansías el día que este país del sagrado corazón dejé de creer que la voz sagrada está en la Iglesia, porque son ellos los más directos responsables de esta situación, sólo enseñan "mierda" a sus feligreses.

Por último me dirijo a mis amigas blogueras, sean niñas, adolescentes o adultas, gran parte de la responsabilidad recae en nosotras porque hemos permitido que los hombres impongan su machismo. Por Dios, abran los ojos no somos LAS ÚNICAS RESPONSABLES de protegernos, así como los dos géneros gozan de una relación sexual, lo que pase con ésta es responsabilidad de ambos; planificar no nos hace "Putas", más bien nos hace inteligentes.

Y si tienen dudas sobre cómo planificar y en especial de cómo disfrutar una relación sexual, acudan a expertos en la materia, no a amigas que son iguales de inexpertas a ustedes, y si es el caso, tampoco confíen ciegamente en sus padres, que generalmente sólo tienen conceptos erróneos que han sido aprendidos por la Iglesia, familia y experiencias (esto no aplica para todos los casos). Por mi parte, agradezco a mi madre y padre que me educaron bajo el siguiente lema: "Tire, goce, disfrute y explore su sexualidad, pero cuídese porque si queda embarazada la regla general es que el hombre se pierde".

Recuerden a Andrés López, en la "Pelota de Letras": "Juliana usted se tiró su vida, se la tiró" y no lo duden esa es la pura realidad.