viernes, 24 de septiembre de 2010

Fin del terror

Terror, miedo, cinismo, violencia y un carácter inhumano increíble, son tan sólo unas de las palabras que podrían definir al 'Monojojoy', un hombre que sumió a Colombia en una época de terror absoluto, quien aseguraba que las FARC sólo se sentarían en una mesa de diálogo si la supuesta "oligarquía" cedía en un canje, para que los presos que el quería les fueran devueltos a la guerrilla y así pudieran volver a delinquir con toda tranquilidad.

El creador de los campos de concentración, el estratega militar de las tomas más recordadas en la historia del país, el autor intelectual de la bomba al Nogal y el collar bomba, aquel que dio la orden del asesinato de los Diputados del Valle, y el encargado de ordenar la no entrega del cadaver Mayor Guevara, si ese mismo, por el que vimos a su madre de más de setenta años rogarle que si quiera le devolvieran el cuerpo de su hijo...Ese fue el que ayer cayó en la Operación Sodoma.

No es una operación que asegura la muerte de las FARC, y tal vez para su fin falte mucho, pero al menos me siento conforme de acabar con el cinismo desmedido de este personaje, que aseguraba estar preparado para la peor de las guerras y quien en uno de sus discursos televisados aseguró que si tenían que meterse a las ciudades lo harían, sin pensar en las consecuencias.


Hoy me preguntan si lamento la muerte de un colombiano más, mi respuesta categórica es NO, no puedo lamentar que un ser despiadado, enfermo e inhumano haya muerto y al decir verdad, hace muchos años deseaba que un personaje de esta calaña muriera y debo confesar que deseaba que fuera de esta forma,

La operación 'Sodoma' para mi es la más exitosa, porque generó un hueco en las FARC que genera sin duda alguna, miedo y desconcierto, porque le demostramos al mundo que si años atrás no se lograban operaciones tan exitosas, era porque no se quería, o quizás no nos convenía, por eso en este momento recuerdo la pésima labor del gobierno de Pastrana, porque sólo les regaló el país a uno de los movimientos insurgentes más sangrientos de la historia.

¿Qué puede hacer la guerrilla ahora? seguramente ya saben quien será el sucesor dentro del Secretariado de las FARC, pero no les quedará tan fácil reemplazarlo en su totalidad, al menos, ya empiezan a entender que no son invencibles, ni impenetrables y espero con ansías el día que prenda el televisor, encienda la radio o me conecte a Internet y me reciban con la noticia que Cano también ha caído.

Estas operaciones para mi son en honor a todos aquellos que han caído o han sido heridos en combate por defender su patria, o para quienes de una otra forma intentaron hacerle entender a esta guerrilla que Colombia es un país de paz, que no le interesa la revolución armada, o esa idea barata de socialismo inconsistente.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

¡Colapsamos!

Bogotá definitivamente colapsó, sin que nadie pueda hacer algo para evitarlo. Hoy ya la desidia, la incompetencia y la mediocridad llegó a un límite tal, que a cualquier bogotano sólo se le ocurre pensar en aguantar o maldecir el día que un personaje como Samuel Moreno llego a la Alcaldía.

Al parecer a este hombre y su gobierno no los mueve nada, ni siquiera el hecho que el día de hoy, desde las siete de la mañana por la Autopista Norte con 134, por mencionar solo un caso, los capitalinos lleven en un trancón más de una hora y media.

Pero la explicación es aún más patética que la misma situación, en este caso al contratista se le olvidó recoger la maquinaria en este sector de la ciudad, hecho que generó un trancón de tamañas proporciones y que de paso, ocasionó la ira y el desespero de los capitalinos que debían transitar por allí. Ante esto, el Instituto de Desarrollo Urbano responde que ya se le ordenó al contratista retirar la maquinaria, sin embargo, ya se sabe por experiencia que el Distrito no ejercerá sanciones lo suficientemente relevantes que alivien la molestia de los bogotanos.

Yo me pregunto, si el Gobierno Distrital y los contratistas, piensan en que los bogotanos tienen que ir a trabajar, responderle a un jefe por su horario de llegada, o deben llevar a sus hijos a colegios y jardines, y que la comunidad estudiantil debe asistir a clases, que en su mayoría inician su actividad académica a las siete de la mañana; es sencillo, pagamos impuestos, atendemos las medidas que impone el Gobierno Distrital, lo mínimo que merecemos es que se nos respete nuestra movilidad.

Ya la verdad no sé que podríamos hacer los bogotanos, para que en verdad se nos crea que nuestro descontento es de grandes proporciones, además que aún no logramos comprender cómo la Capital de la República ha sobrevivido sin alcalde, sin alguien que de verdad responda por toda la corrupción, malos manejos e incompetencia que se ha presentado desde que Moreno llego al Gobierno Distrital.

Antes se solía decir, que el único consuelo de algunos bogotanos era que no se había votado por Moreno, pero ahora el panorama es tan triste, patético e increíble, que ya ni siquiera esto basta.