sábado, 20 de noviembre de 2010

¿Donamos y después qué?


Desde hace dos semanas las conversaciones de la gente en la capital y en el resto del país, tiene como eje central el invierno y la tragedia que viven los damnificados por las lluvias, el desbordamiento de los ríos y en general, por todo lo que ha dejado el 'fenómeno de la niña'.

De la misma forma, los medios de comunicación nos bombardean de imágenes sobre los desastres que el invierno ha dejado, y hacen campañas aparentemente serias para que los colombianos donemos y así podamos ayudar a los miles de damnificados, pero aún me sigue sorprendiendo porque no hay un análisis serio de lo que esta terrible situación acarrea, porque no basta con donar, se debe analizar a porfundidad qué pasará cuándo esas donaciones acaben, porque jamás duran para siempre.

Incluso cada colombiano debería preguntarse cómo diablos es que se necesita un billón de pesos para que todos los damnificados vivan en condiciones dignas y el gobierno sin ningún tipo de reparo asegura que no los tiene, es decir, no poseen este monto de dinero para ayudar a estas familias, pero si hay cantidades más extravagantes involucradas en otro tipo de corrupciones y desfalcos.

La posición del gobierno se asemeja a la de cualquier artista que quiere venderse, el cual afirma que le duele mucho la tragedia invernal, que donemos, colaboremos etcétera e inmediatamente empieza a hablar de sus novelas, producciones etcétera, si lo pensamos bien así está actuando el poder político colombiano, ya que mediante sus discursos se lamenta por la situación, decreta emergencias e insta a que los colombianos donen y por enésima vez todo acaba ahí.

No puede ser casualidad que uno de los grupos más afectados por el invierno, sean las personas de escasos recursos, esas mismas que por razones económicas y por la desigualdad que existe en la sociedad colombiana, viven en invasión o en las condiciones más pobres que se pudan imaginar; es ahí cuándo debemos preguntarnos qué hacía el Departamento de Prevención de Desastres al saber que el invierno se avecinaba, o entonces es verdad qué no pensaron en qué pasaría si los ríos se desbordaban y arrasaban todo a su paso.

Los números hablan por si solos, 28 municipios se han declarado en estado de emergencia, se han reportado más de 136 muertos por el invierno y más de un millón de familias se han visto afectadas. Pero sumado a eso, Noticias Uno reportó que el problema del invierno no sólo genera inconvenientes sociales, sino también económicos, pues el hecho de que las vías presenten derrumbes detiene el transporte del comercio y de los productos, lo que podría generar desabastecimiento de alimentos.

Entonces podríamos volver a preguntarnos si esta situación que está viviendo Colombia es solo culpa del invierno o también deberíamos otorgarle un considerable porcentaje de responsabilidad a las entidades que se suponen debieron preveer estas consecuencias o lo que es peor se podría pensar que el fenómeno de la niña sólo ha acentuado las terribles condiciones socio políticos que viven municipios y departamentos colombianos.

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