lunes, 22 de noviembre de 2010

Fútbol sin calidad y muchos fanáticos

Para esta epoca pre navideña muchos colombianos creemos que el mejor plan es pasar un fin de semana viendo la semifinal del fútbol colombiano y posteriormente la supuesta GRAN final, pero deberíamos reconocer con toda sinceridad, que nos hemos convertido en fanáticos desbordados, y hemos dejado de lado el análisis que se supone debe acompañar a todos aquellos que de una u otra forma, hemos visto al fútbol como una de los deportes más importantes de toda la historia.

Estamos perdiendo la perspectiva si aseguramos que actualmente hay jugadores impresionantemente buenos, que sientan un compromiso total con el equipo, pero lo más importante es que aquí no se ve ni por las curvas futbolistas que siendo concientes de sus limitaciones trabajen por mejorarlas, para citar tan solo un ejemplo tenemos a la gran "estrella" Giovanny Moreno que jamás recupera una pelota, que ni por accidente corre por la cancha para pelear el balón, y ese es el tipo de futbolista que en los medios consideramos la panacea del balompie colombiano.

Entonces, es tiempo de reconocer que vemos el fútbol colombiano porque somos hinchas, pero estamos muy lejos de vibrar con buen fútbol y al menos disfrutar de aceptables resultados, recordemos que si bien el fútbol es pasión con el paso del tiempo, hemos perdido objetividad para analizarlo, porque aunque sea el equipo de nuestros amores, hay que admitir que el balompie de nuestro país no puede siquiera competir con la que hace unos años era la cenicienta del fútbol: Venezuela.

Para probar esto basta con analizar la primera jornada de los cuadrangulares finales del fútbol colombiano, en la que se observó a un Santafe lleno de imprecisiones, a un Tolima que tan sólo aprovechó los errores del rival, un encuentro en él que el equipo cardenal pudó medianamente mostrar algo de fútbol gracias a las individualidades, bastante esporádicas por cierto, por otro lado, a un Nacional que lejos está de ser el equipo que fue, y que debió recurrir a las declaraciones pataletudas y asegurar que el gol del Quindío fue fuera de lugar para justificar su falta de preparación y técnica, pero estos son solo unos de los ejemplos que podemos encontrar.

Y si hablamos de la selección Colombia el panorama es peor, porque a parte de que a la Federación Colombiana de Fútbol se les ocurrió que el mejor Director Técnico posible era un hombre que todavía trabaja con un sistema futbolístico más antiguo que la misma panela, además de eso no hay continuidad para la preparación de los jugadores convocados.

Finalmente, podemos decir que en el fútbol colombiano nos centramos en la pasión y en las barras o cánticos, que en el verdadero juego, en la categoría que se supone deben tener los jugadores de un país que antaño estuvo a punto de llegar a la segunda ronda de Italia 90, como diría mi papá todo tiempo pasado fue mejor.

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