martes, 26 de enero de 2010

¡Ya estaban olvidados!



Escombros y destrucción, son las palabras que más se escuchan en Haití desde el pasado 12 de enero de 2010; las cifras y los números de las víctimas aumentan con el paso de los días, y el futuro es tan incierto como complicado. Hace unos años, de ese país no era mucho lo que se conocía, excepto sus condiciones precarias tanto económicas, como sociales.

Reconstruir este país será más difícil de lo que se piensa, ya que no solo se trata de las nuevas viviendas que se otorgarían para aquellos que lo han perdido todo, sino también la reconstrucción de escenarios gubernamentales que velen por el bienestar de aquellos que sobrevivieron a las inclemencias de la naturaleza.

Sin embargo, es costumbre que este tipo de inclemencias sean narradas y transmitidas casi las 24 horas del día, cuando recién suceden, pero al pasar las semanas e incluso los meses, las distintas esferas sociales y políticas olvidan las necesidades de estos pueblos.

Aunque el objetivo real de estas ayudas debería ser educar para volver a empezar, lo cierto es que, a veces, la solidaridad está mal entendida, no se trata solo de las nuevas casas y escuelas que se construyan en el sitio, implica ocuparse de lo urgente¨: Como en las personas que SOBREVIVIERON y no hallan el camino para seguir adelante, en vez de pensar solo en aquellos que quedaron atrapados por los escombros.

Las redes sociales han significado un gran apoyo para todas las víctimas en Haití, ya que no solo se trata de grupos o páginas de fanáticos, en pro de los damnificados, sino también de estrategias y pasos específicos para ayudar a esta población.

Colombia no se ha quedado atrás, y a pesar de ser considerado un país en "vía de desarrollo" (apelativo que me parece demasiado consolador y mediocre), ha creado campañas por parte del mismo gobierno y de la Cruz Roja colombiana, con el fin de ayudar a la población vulnerable haitiana. Incluso en el Valle del Cauca, se lleva a cabo, un partido de fútbol amistoso entre América de Cali y el Deportivo Cali, en pro de los damnificados de este sector del mundo.

Encontrar el porqué de este tipo de desastres naturales, es ilógico, innecesario y hasta estúpido, pues eso sería como preguntarle a la naturaleza por qué se ensañó con una tierra que ya de por sí era olvidada por la comunidad exterior, lo realmente importante sería pensar si una calamidad como estas, puede significar un verdadero renacer.