viernes, 12 de marzo de 2010

¡Voten por quien sea pero háganlo bien!



Este domingo catorce (14) de marzo, no es una fecha cualquiera, es más que cualquier día festivo, y la responsabilidad que trae consigo esta fecha, es tan importante, que quizás si TODOS los colombianos lográramos entender la importancia de la jornada electoral que se llevará a cabo, empezaríamos a pensar desde hoy, qué clase de aporte le haremos a nuestro país.

No me interesa decir quienes o qué partidos, terminaron envueltos en Parapolítica, Farcpolítica, o involucrados en negocios de narcotráfico, pues creo que eso los colombianos lo conocen de sobra, pero si recordarles que este país necesita políticos que NO SE VENDAN AL MEJOR POSTOR, que NO PROMETAN PUESTOS PARA GANAR VOTOS, pero en especial, que NO HAYAN SIDO PARTÍCIPES DE CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD, o PERTENEZCAN A PARTIDOS QUE DEJARON A CIUDADES Y PUEBLOS PEOR DE LO QUE LOS ENCONTRARON.

Y votar por aspirantes al Senado o a la Cámara de Representantes, que ofrezca beneficios, puestos o demás artimañas para llegar a las tan anheladas curules, es tan trágico y dañino para el pueblo, como los mismos políticos que tienen rabo de paja. El trabajo de ejercer a la perfección el derecho al voto, empieza desde el mismo momento en qué sabemos los programas de gobierno de nuestros candidatos favoritos, hasta el instante donde tenemos la plena conciencia de que no se trata simplemente de colocar unas marcas en un tarjetón, bastante enredado de por sí, sino que estamos hablando realmente de elegir a quienes representarán a nuestro país.

Hablar es de lo más fácil para esta época electoral, y todos absolutamente todos aparentan ser salvadores de un país que les guste aceptarlo a algunos o no, ha vivido ocho años de gran agitación en el mundo de la política, pero que mal o bien, han devuelto algo de seguridad y confianza en un país que parecía entrar en un declive sin posible retorno.

Este es el tiempo de votar bien, elijan a quien mejor les parezca, pero háganlo con la convicción de estar aportándole a un país, a un territorio, que necesita empezar a dejar de olvidar, que requiere de un cambio, lejos de la palabrería barata, de las lechonas, de los tamales y de las cervezas repartidas tan comúnmente en estas épocas.
Me pregunto ¿si en realidad los colombianos que votan por conveniencia no sienten que están vendiendo a su propio país y hasta su propia familia?

POR FAVOR NO OLVIDEMOS LOS PARTIDOS Y POLÍTICOS QUE HICIERON DE CIUDADES COMO BOGOTÁ, LO QUE ES HOY EN DÍA, DESPUÉS DE AÑOS DE ESFUERZO POR HACER DE ELLA UN LUGAR CULTO Y EVOLUCIONADO.

ESTE DOMINGO ES LA OPORTUNIDAD PARA DEJAR DE HABLAR Y ACTUAR POR UN PAÍS MEJOR PARA LAS GENERACIONES FUTURAS, O AL MENOS INTENTARLO, COMO DIRÍA JUAN GOSSAÍN, EN UNA DE SUS EDITORIALES, "NO HAY ARMA MÁS PODEROSA QUE UN VOTO BIEN EJERCIDO".