domingo, 30 de mayo de 2010

Interrogantes y encuestas falsas


Como amante de las ciencias políticas, conocedora de la historia latinoamericana y digamos que política por naturaleza; las elecciones presidenciales celebradas en mi querida Colombia, me han dejado realmente perpleja, triste y con una serie de interrogantes, de los cuales no tengo ni una sola respuesta.

No se trata de satanizar a un candidato y enaltecer a otro, estamos hablando más bien de entender en verdad qué tanta influencia tiene la historia en la política, y cuánto influyen las nuevas propuestas en un país que no está preparado para recibir a un hombre que ha demostrado legalidad, honestidad y en especial un amor por la cultura, educación, además de un respeto absoluto por las normas que pueden hacer de una sociedad, un espacio reflexivo activo y constructivo.

Sin embargo, es necesario para entender el panorama político en el que vivimos, analizar a profundidad el contexto y la cultura con la que contamos desde hace ya bastantes años, en ese caso, lo primero es que hoy no ganó Santos, esta noche triunfó la popularidad e imagen de Uribe, porque por favor no nos engañemos toda la campaña de Juan Manuel Santos tenía como fondo la inmensa capacidad de liderato del actual mandatario colombiano, y por otro lado, la responsabilidad de que Mockus no haya llegado a donde mucha población juvenil (incluyéndome) deseaba, es que en realidad este país no tiene el intelecto, ni la cultura para entender los planteamientos de un maestro como éste.

Aún así, debo ser coherente con mis preferencias políticas, he sido Uribista y seguiré siéndolo aún cuando muchos me lo critiquen y juzguen, por ende, de esta jornada la única alegría que me queda es que el triunfador no es Santos es Uribe.

Esta situación me genera muchos interrogantes, y es que no entiendo cómo toda la campaña de la "Ola Verde" en las redes sociales, la cantidad de gente con la que hablaba a diario que daba como triunfador único a Antanas Mockus, y nada de esto se hizo realidad en las urnas, entonces hay que pensar en el fenómeno de la abstención, pues que con seis millones haya ganado Santos, indica que casi más de la mitad de los colombianos no votan, fenómeno preocupante, ya que esto da a entender que seguimos sin tener conciencia de la importancia del voto.

Para finalizar, quiero enfatizar en la gran mentira que son las encuestas, aquello que habla Giovanni Sartori en la Opinión Teledirigida sobre la información mediatizada y mal manejada e interpretada por los mismos medios, es totalmente cierto, porque éstas daban un empate "técnico" entre el representante del Partido Verde y el de La U, y la realidad fue totalmente distinta, pues el triunfo de Santos fue realmente abrumador, con 3 millones de votos de diferencia.