domingo, 13 de junio de 2010

Por fin un partido de buenos goles


El partido entre Alemania y Australia, quizás fue el primero que de verdad valió la pena, desde que se inició el Mundial Sudáfrica 2010; en el cual se vieron goles de verdad, jugadores importantes y efectivos, que sin ser estrellas demostraron que para ganar y jugar bien al fútbol se necesita colectividad, preparación, unión y saber que en el momento de anotar tantos se necesita un poco de estrategia, buena entrega, excelentes asociaciones y sobre todo, aprovechar las buenas oportunidades de gol.

Diez opciones claras y contundentes, tuvieron los alemanes para ganar con más vehemencia el encuentro con el equipo australiano, de esas diez concretaron cuatro, mientras que Australia sólo pudo observar el avance desmedido y posesivo de un equipo que demostró que no se trata de rosca, como se diría aquí en Colombia, sino de una gran oportunidad, el hecho de que la base de la selección alemana pertenezca al mismo equipo en su país.

Adicionalmente, Alemania demostró que la juventud en el fútbol, no es sinónimo de inexperiencia o ingenuidad, por lo contrario la mayoría de sus jugadores son lo que en el argot popular se conoce como "sangre fresca", pero que llevan en sus venas la experiencia histórica de un equipo que a lo largo de la historia siempre ha llegado a las semifinales.

Por su parte, Australia demostró ser un equipo en el primer tiempo lo suficientemente ingenuo, como para permitirle a Alemania dominar todo el partido, a mi gusto le tuvo el suficiente respeto, pero cualquiera que haya visto más de un mundial a lo largo de su vida, sabe que este tipo de competencias impera el más fuerte, no necesariamente el más respetuoso o el más táctico.

Sin embargo, en el segundo tiempo de este encuentro, Australia ya con dos tantos en su contra, decidió ser más ofensivo y atacar, tal vez como debió hacerlo desde el primer momento, pero el error infantil de Tim Cahill, uno de los jugadores más importantes australianos, selló su derrota inminente, al hacerse expulsar en un momento tan decisivo.

Podolski, Müller y Özil, entre otros fueron los jugadores más destacados del equipo alemán que por fin nos recordaron porque esperamos cada cuatro años por la llegada de un nuevo mundial.

A todos los seguidores de este blog, les cuento que mañana la jornada empieza bien temprano, ya que desde las 6:00 am podremos ver a Holanda frente a Dinamarca, y a la 1:00 pm se enfrentarán el campeón del mundo Italia a uno de los favoritos de la eliminatoria suramericana Paraguay...Así que preparen cerveza y palomitas de maíz, y por supuesto una buena compañía.