miércoles, 21 de julio de 2010

El periodismo va más allá de los medios

Cuando estamos cursando los últimos semestres en la universidad, quizás todos aquellos que decidimos estudiar periodismo nos vemos ante el mismo dilema incómodo, peor que el que planteó alguna vez William Skakespeare de "ser o no ser". Para nosotros el dilema es: Medios, Independencia o acudo a estrategias que me permitan comunicar.

Pues bien, se ha cometido un grave error en la educación colombiana, en las universidades no se está enseñando los beneficios de lo
digital, la Web y Social Media, increíblemente algunos se siguen preguntando qué es twitter, cómo se crea un blog y qué consigo si logro que mi empresa o objetivo de negocio se postule en la Web.

Lo más preocupante es que se ha confundido el trabajo del diseñador gráfico con el del periodista, y a la hora de la verdad no es tan complicado, es muy simple: Los diseñadores ejecutan una agradable y efectiva coordinación visual de lo que nosotros los periodistas queremos comunicar.

Pero pareciera que los medios de comunicación masivos han minado los intereses de la nueva generación que sale ahora de las facultades, y se hace necesario que desde las mismas universidades se aclare que el periodismo es algo que se lleva en la sangre, una esencia que va con nosotros a dónde vayamos, por eso no dejamos nunca la cámara, la consabida libreta de apuntes, el esfero y el ojo investigador.

Ser periodista va más allá de una cámara de televisión, una sala de redacción o unos micrófonos, eso que se afirma que el periodista de
internet es menos que los demás, porque olvida la importancia de la reportería, abiertamente debo decir que en la red se hallan tantas ventajas para desarrollar nuestro oficio que si las conocierámos replanteríamos lo que queremos hacer con nuestra carrera.

Incluso hay que establecer diferencias entre el comunicador social y el periodista, pero eso será un tema de otra entrada, en todo caso con casi dos años de estar incursionando en el periodismo digital y con todo lo que me falta por aprender y emprender, debo decir que creo haber hallado mi punto de encuentro profesional.

¿Libres?




No conocemos el verdadero significado de la libertad, es decir, ese término es una de las utopías más grandes del universo, ya que en un mundo industrializado como este, sólo podemos decir que somos libres si tenemos la capacidad económica, social e intelectual para afrontar los nuevos retos que ofrecen las sociedades industrializadas, y creo que sobra decir estamos bastante lejos de eso.

No podemos hablar de libertad cuando ni siquiera podemos enseñarle a nuestros niños que no se trata de darles el pescado, sino enseñarles a pescar, que los comedores comunitarios, educación gratuita y demás servicios que se les presta a la sociedad en esta misma forma, no deben contribuir a la vagancia, que si Bolívar deseaba la unión de las naciones pretendía que siguiéramos la ley al pie de la letra y que respetáramos la constitución, esa que precisamente en el mundo se conoce como la más completa, pero la que más se incumple.

Pasamos de unos amos a otros, digan lo que digan, de Europa a Estados Unidos, así sea una necesidad, o lo definan de la mejor forma posible, pero la realidad es que seguimos siendo esclavos, y no entiendo por qué celebramos una libertad inexistente, ¿no hemos observado que lo único que han cambiado son los trajes y las armas?, pero seguimos siendo violentos e intolerantes.

Ahora esa discusión de por qué se gastó tanta plata en la celebración del bicentenario, es un tema complicado de analizar, obvio para una familia que se está muriendo de hambre no es necesario gastar ese dinero en un bicentenario que ni les interesa, porque sólo pueden pensar en cómo lograran que su familia tenga algo para comer, pero entre tanto, no se puede negar que el espectáculo fue hermoso, además es una excelente manera para demostrarle al mundo que con razón o sin ella nos sobra folklore para mostrar nuestra idiosincracia.