jueves, 25 de noviembre de 2010

Un Nacional desteñido y vacío

Como hincha del Atlético Nacional desde que tengo uso de razón, nunca les había visto un partido tan malo en todos los sentidos posibles, no hay marca, defensa, delantera, desborde y las propuestas creativas dentro del campo de juego son inexistentes, es más, creo que nos hubiera sido más fácil descubrir el verdadero nombre del Chavo del ocho.

Para hablar de los desastres de este encuentro, basta con decir que el supuesto rey de copas se enfrentó a un Cúcuta normalito, que sin genialidades, simplemente aprovechó los errores evidentes de un Nacional ausente de técnica, entrega y mucho menos entrenamiento.
Lejos casi que a años luz estamos de ser el equipo que ocupaba los primeros lugares de la tabla de clasificación y que cuando llegaba a los cuadrangulares finales lo habitual era que llegara a la final, ahora lo normal es que pierdan, que los hinchas tengamos que sufrir cada uno de sus encuentros y que en algunos casos, hasta nos de rabia verles su juego arcaico e impreciso.

Sé que mientras leen esto algunos blogueros y demás visitantes, pensarán que critico demasiado al equipo de mis amores, la realidad es que soy consciente que siempre seré seguidora del 'verde de la montaña', pero no puedo negar que están en uno de sus peores momentos y no aceptar que su fútbol es pésimo, sería como querer tapar el sol con un dedo.

La única flor para este partido se la lleva Humbero Mendoza, quien después de una lesión de seis meses, se recuperó a punto de entrenamiento y amor por una camiseta, por ende, sólo espero que las nuevas generaciones e incluso sus mismos compañeros aprendan qué es jugar al fútbol.

Un empate a dos goles, que deja a Nacional muy mal ubicado dentro de su grupo, con solo dos puntos en la tabla de resultados, como siempre posibilidades matemáticas hay pero con ese fútbol difícilmente se lograra algo. Entre tanto, equipos sólidos y consistentes como el Once Caldas hicieron lo suyo y le ganaron a Quindio tres goles por uno, sellando con esta victoria su liderato en este cuadrangular.

La pregunta no es ¿si clasificamos o no? el verdadero interrogantes es: ¿Tenemos fútbol para hacerlo?