lunes, 20 de diciembre de 2010

El campeón del fútbol colombiano más blanco que nunca



Hace muchos años no recordaba sentir satisfacción por ver a un equipo siendo campeón del fútbol colombiano que no fuera el Atlético Nacional (los que me conocen sabrán que toda la vida he sido hincha del verde, aunque la verdad ahora estamos algo distanciados), pero en esta temporada debo aceptar que ver al Once Caldas ganar el título me deja mucho más que satisfecha.

Un equipo que con esfuerzo, dedicación, entrega y buen fútbol, logró sellar con broche de oro una constante y excelente campaña durante todo el torneo, por supuesto que existieron momentos en los que no respondieron a las expectativas de su hinchada, pero sabían que debían ser campeones y cumplieron.

En los primeros noventa minutos de esta gran final, el Tolima hizo lo suyo y complicó el camino del Once Caldas, hay que reconocer que uno de los responsables de esta situación fue el mismo Juan Carlos Osorio, director técnico del blanco paisa, ya que en ese encuentro decidió cambiar el sistema táctico casi cuatro veces en un mismo partido, sin darse cuenta que seguir inventando en el campo de juego no le ayudaría.

Uno de los grandes jugadores del Once Caldas, Dayro Moreno, en aquel primer encuentro tuvo que literalmente levantar a su equipo que parecía confiado de ganar el título, se les observaba cansados y sin ganas de luchar, todo esto generó un primer resultado adverso para el Once Caldas, el marcador dos goles por uno al favor del Tolima les oscurecía algo el camino hacía el triunfo.

Sin embargo, el pasado domingo 19 de diciembre de 2010, Once Caldas sabía que podía remontar ese marcador y llevarse la copa, pero para hacerlo tendrían que entrar a ganar, no había otra opción, Osorio dejó de probar sistemas tácticos que no le serían efectivos y un gran jugador como Dayro Moreno se echó nuevamente 'su equipo al hombro' y con un marcador contundente de tres goles por uno, el fútbol colombiano se volvió a vestir de blanco.

Creo firmemente que en este torneo se premió la constancia y el trabajo continuo de unos jugadores que sabían que debían ir paso a paso, ganando cada partido, escalando poco a poco, sin afanes y a punta de firmeza lograron darle el título a su equipo.

Merecida estrella para este equipo que demostró que con consistencia, ganas, constancia y buen fútbol todo se puede lograr.
¡Felicitaciones Once Caldas y a toda su hinchada!