viernes, 18 de febrero de 2011

Paralizar la ciudad es un buen negocio

No sé cómo todavía tengo la capacidad de sorprenderme ante las "excelentes" negociaciones que hace el gobierno con determinado sector del país, a veces siento que se me olvida dimensionar la Colombia en la que vivo, pues aún tenía la esperanza de que el paro camionero no tuviera frutos positivos para ellos, pero nuevamente me equivoqué.

Tabla de fletes y eliminación de comparendos, entre otros, eran los requerimientos por parte de los camioneros, sus alegatos correspondían a los mismos de siempre: "El gobierno nos quiere robar", "No tenemos cómo alimentar a nuestros hijos", por supuesto se les olvidó decir que gracias a su paro e inmovilización de las vías, ellos tenían a las personas que les manejan sus camiones, vehículos que por cierto son de su propiedad, sin poder trabajar y con una cantidad de alimentos podridos.

Me parecía algo patético y hasta cómico que estos señores que salían como víctimas ante las cámaras, se la pasaban la tarde jugando micro fútbol, tomando guarito en la noche, rompiendo acuerdos, colocando más camiones y hasta tenían a sus propios hijos, para evitar que las autoridades quisieran atentar contra el objetivo del paro, en ese punto me pregunto, ¿Eso no es lo mismo que los escudos humanos? Si esos mismos que son tan criticados por las organizaciones de derechos humanos.

Pero este gobierno es tan terriblemente payaso, que los primeros días del paro aseguró que no cedería a las exigencias de este sector, pues no eran viables, ni justificadas, mientras tanto, los protagonistas de la protesta seguían bloqueando vías y generando traumatismos para la gente que necesitaba llegar a sus sitios de trabajo y hogares.

Ante la situación insostenible, el presidente de la República Juan Manuel Santos, aseguró que el sector camionero tenía hasta antes de la media noche del 17 de febrero para desbloquear todas las vías, y era obvio que lo harían pues el gobierno cedería en todo lo que ellos querían.

Por ende, finalmente inmovilizar la ciudad les salió un buen negocio, pues se salieron con la suya, el gobierno accedió a absolutamente todo, demostrando que no se tiene autoridad y que todos los ministros son unos perfectos payasos.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Feliz día periodistas y colegas

Hace cuatro años decidí embarcarme en una carrera que al decir verdad, no tenía idea que sería como una especie de montaña rusa, la cual me dejaría un sinnúmero de emociones fuertes que me mantendrían viva y activa en la importante función de comunicar.

Recuerdo como si fuera ayer, ese instante en él que decidí que quería ser periodista para toda la vida, deseaba con ansías llegar a ser una de las más grandes analistas políticas del mundo, anhelaba demasiado convertirme en una corresponsal de guerra lo suficientemente grande para que el mundo no me olvidara; odiaba el entretenimiento y todas esos temas que se le parecieran, pero la vida me demostraría que en el camino del periodismo, todos los ámbitos se pueden encontrar y permitir la realización profesional.

Deseaba trabajar sin cansancio para lograr ser una periodista diferente, integral y que pudiera otorgar otro tipo de análisis, así me tope con la comunicación digital, descubrí que con ésta también formábamos sociedad, esa que quiere moverse en torno al mercado actual, pero que además desea leer nuevos contenidos que quizás no se hallan en los medios tradicionales.

Había estudiado varias cosas en mi vida, pero ninguna me daba la adrenalina que el periodismo me otorgaba en cada momento que tenía que entrevistar a algún personaje, cuando escribía algún texto y ni para que hablar cuando debía presentar una estrategia de comunicación digital, sentía que había escogido no una carrera, sino una razón de ser, un objetivo de vida.

Criticas a esta carrera hay muchas, soy consciente de eso, tengo muy claro que a veces las equivocaciones periodísticas presas del afán y de la inmediatez sin la suficiente investigación, han generado que muchas veces la sociedad experimente sentimientos de resentimiento hacía los periodistas, sin embargo, he entendido que esta carrera jamás es cuadriculada o fija, por lo contrario se reinventa día a día.

Lo cómico es que ahora trabajo en un proyecto de entretenimiento y cultura en él que sorpresivamente logré mezclar mi gusto por el análisis, mi experiencia como comunicadora digital, y descubrí que el universo de artistas, músicos, diseñadores etcétera empezó a desarrollar algo hermoso en mi que como profesional no conocía.

En conclusión, Feliz día del Periodista para todos aquellos que se resisten a abandonar el periodismo, para esos profesionales de la comunicación que critican menos y proponen más, para quienes sin importar las dificultades luchan para seguir perteneciendo a la sociedad de los periodistas que busca reinventarse y encontrarse a sí mismos a través de la carrera que escogieron.

¡FELIZ DÍA COLEGAS, NOS SEGUIREMOS ENCONTRANDO EN EL CAMINO!