miércoles, 19 de enero de 2011

La droga permitida

Espero poder vivir para ver el día en que los adolescentes, jóvenes y adultos entiendan que el alcohol no es un juego de niños, que es tan o más grave que la droga, que esta sustancia se convirtió con el paso del tiempo en un monstruo que la misma sociedad fue alimentando sin siquiera imaginar el poder que se le estaba otorgando.

Yo me pregunto cuántos muertos gracias al alcohol tienen que existir, para que la sociedad tome conciencia que el exceso de éste solo genera dolor y traumatismos, no se trata de volvernos 'santos' o rechazar todo los círculos sociales en los que el trago es el eje central, estamos hablando de ser por primera vez consecuentes y responsables con nosotros mismos y nuestros seres queridos, para poder entender que nadie tiene la vida comprada; que estar perdidamente borrachos no asegura buenos momentos de esparcimiento.

¿En qué momento empezamos a creer que para divertirnos debemos perdernos de la borrachera?, ¿quién nos convenció que la hazaña más grande es cuando manejamos un carro o moto en estado de embriaguez?, pero el interrogante más grande y radical que me surge es ¿en qué terrible instante decidimos que no nos afecta lo que pasa en el mundo?, ¿cuándo creímos que nuestros amigos son más valientes y divertidos si toman hasta perderse y logran seguir con vida?

La vida siempre cobra las irresponsabilidades que hacemos, eso no tiene 'vuelta de hoja', no se puede creer que la vida está comprada o que siempre tendremos el tiempo necesario para enmendar nuestros errores, porque la realidad es que los avisos y las oportunidades se dan solo una vez, después llorar no valdrá de nada.

Este post es solo una invitación a reflexionar sobre la forma cómo se está viviendo la juventud, si realmente estamos pensando en alcanzar sueños importantes o estamos viviendo en un mundo lleno de mentiras e irresponsabilidades.