lunes, 1 de agosto de 2011

"Yo digo aquí estoy" en contra del trabajo infantil

Crédito: infanciahoy.com
¿Cuántas veces un niño le ha pedido dinero en un bus?¿En cuántas ocasiones usted ha ido caminando por la calle y por "compasión" le ha dado limosna a un pequeño?¿Cuántas veces ha ido a comprar frutas, verduras, legumbres y ha visto que quién carga los bultos es un niño, que escasamente puede sostener ese peso?

Con vehemencia se puede afirmar que a cualquier persona habitante de este mundo real, ha vivido todas las situaciones anteriormente descritas.  Pero aún se considera que dar dinero a los niños, es el mejor acto de compasión y solidaridad que se pueda tener, sin embargo, la realidad es que este tipo de acciones aumentan la explotación infantil.


Las cifras hablan por sí solas, en Colombia según un informe presentado el día internacional contra el trabajo infantil, 1'849.987 niños son explotados de diferentes formas, y este número puede aumentar si se siguen avalando este tipo de prácticas.

Y en esta época de mundial, es importante recordar que quizás ese niño que le vende la camiseta de la selección, o aquel al que usted le compra los cigarrillos, gaseosas, caramelos etcétera, tiene a un adulto sentado tomándose la plata que este menor de edad se hace a altas horas de la noche, avalado por su exceso de caridad.

Crédito: yodigoaquiestoy.com
Trabajar en contra de esto, no es tan difícil como pareciera, porque una frase compuesta por cuatro palabras podría empezar a hacer la diferencia: "Yo digo aquí estoy", las cuales expresan el interés de muchos por darle a los niños una vida digna y justa. 


Precisamente así lo pensó la Fundación Telefónica, al querer que cada vez más personas se unan al sueño de erradicar el trabajo infantil.

Definitivamente, de a pocos lo está logrando y una de sus herramientas principales es aprovechar las redes sociales, los usuarios y fanáticos de éstas, pero en especial ha sabido crear lazos de integración, humanismo e incluso amistad con los twitteros que quieren volver a ser niños, pasando momentos espectaculares aprendiendo con éstos, mostrándoles que en la vida siempre hay más caminos, que la explotación, porque como decía mi mamá de pequeña: "El ejemplo va formando seres humanos, algunos claros, otros bastante oscuros".


Son cada vez más los internautas que se inscriben a actividades tan especiales, como 'Maestros por un día', en la cual más que enseñar se comparte, se aprende y se divierte junto a estos niños que en la mayoría de ocasiones, les cuesta sonreír y a veces dudan que todo pueda ser mejor.

Sin embargo, sus sueños son tan grandes, como sus almas, y en esta actividad los twitteros se han encontrado con doctores en potencia, presentadoras de TV del futuro, futbolistas, azafatas, maestros y astronautas, entre otros.

Definitivamente verlos hacer su sueño realidad, empezar a construir el camino de su felicidad, hace que cada uno de los participantes de esta actividad, no sientan cansancio, ni ningún tipo de limitante, pues a la final, verlos reír, correr, pintar y divertirse es el mejor regalo.


Así que de ahora en adelante cada vez que voy a un estadio, me subo a un bus, paso una calle u observo a un niño haciendo malabares, como ingerir gasolina para hacer figuras de fuego, me repito a mi misma: "Yo digo aquí estoy contra el trabajo infantil", y así me aguanto las ganas de ser alma caritativa y darle plata a niños que deben estar estudiando, jugando, y no trabajando.