martes, 23 de agosto de 2011

Gran debate: Honor a la mediocridad


No logro entender que se le pasa por la cabeza a los periodistas, que supuestamente se preparan para un debate tan importante, como el de las propuestas de cada uno de los candidatos a la Alcaldía de Bogotá. 

Por favor que alguien con la suficiente experiencia me explique de dónde pueden surgir preguntas como: "¿Cuándo fue la última vez que se emborrachó?" o "¿Cuál es su animal favorito?, porque si a los profesionales de la comunicación se les ocurre que así se mide el potencial de un futuro Alcalde, entonces empiezo a entender porque Samuel Moreno, hizo lo que quiso con la capital de la República.

La mayoría de candidatos a la Alcaldía juegan con las palabras de una forma que no divierte, sino ofende, sorprende cómo nos siguen creyendo tan solo una masa que puede marcar una X en un tarjetón, aunque supongo que el hecho de haber escogido a nuestro actual Alcalde suspendido, habla por si solo.

Inconcebible que aún a estas alturas del camino, el Polo Democrático tenga en su mente que podría llegar a creérsele algo a cualquiera de sus representantes, pero resulta aún más risorio cuando este personaje se defiende con la siguiente frase: "En este momento solo dos miembros de nuestro partido están condenados y/o suspendidos".

El límite de lo ridículo se cruza cuando el representante del partido político PIN, si exactamente el mismo acusado por 'Parapolítica', asegura que una de sus mejores propuestas es construir dos niveles en algunas estaciones de Transmilenio, afirma que se pueden establecer negocios o baños, muy inteligente este personaje por supuesto, teniendo en cuenta, el flujo de gente en este lugar, especialmente en horas pico.

Sin mencionar, que este mismo en el último segmento proclamó un juramento de 'anti- corrupción', el cual pretendía que firmarán los demás candidatos, al cual lo único que le faltó fue la promesa con la mano en el corazón ante la bandera de Bogotá. Palabras que como siempre quedan en el aire y rayan en lo inverosímil.

Peñalosa por su parte, no fue claro en sus propuestas, ni en sus respuestas, es más generó tan poca recordación que lo único que se recuerda de su participación en este debate es cuando afirmó, que en su gobierno volverá al pico y placa antiguo. 
En ese punto es dónde yo me pregunto, si este ex alcalde es consciente que regresar a la anterior medida, sería el desastre absoluto de la movilidad, que ya de por si, es una pesadilla sin fin.

Parody, entre tanto, fue una de las más contundentes y al menos vislumbró indicios de claridad en el trabajo que necesita Bogotá, sin embargo, existe una actitud petulante que al decir verdad, no me convence del todo, pero si es de exaltar la preparación previa de esta mujer  para este encuentro político.

Petro, fue el más claro en temas de equidad social, se le destaca su estudio en cuanto a cifras y porcentajes que necesita la capital para salir del oscuro túnel en el que se encuentra, faltará ver cómo logra que la gente crea totalmente en sus propuestas,  olvidando su paso por el M-19 y su participación en el Polo Democrático, aunque para ser justos, debemos mencionar que el hecho de haberse alejado de este partido, le subió puntos, en cuanto a credibilidad se refiere.

Por su parte, Mockus, exhibió características que los bogotanos ya conocen de él, una preparación amplía en temas de educación, como por ejemplo saber con exactitud cuánto se necesita para otorgar un sistema educativo de calidad, y cuáles serían los requisitos necesarios para implantar exclusivamente una jornada única en los diferentes entes educativos, sin embargo, le sigue faltando contundencia al momento de responder.

Galán y Luna, entre tanto, tienen propuestas que rayan en lo cotidiano y en lo repetitivo de la política actual, sin mencionar que fueron unos de los que más mencionaron alianzas y la necesidad de unirse con otros candidatos, para asegurar la victoria.

La conclusión de este debate es simple: "Los periodistas no se preparan para hacer preguntas contundentes que permitan a los cuidadanos hacerse una idea real del panorama de cada candidato, y estos aspirantes a la Alcaldía siguen creyendo que al decir 'No a la corrupción', 'Yo denuncié' o 'Yo en el pasado', estas frases les garantizarán la victoria".