viernes, 30 de septiembre de 2011

Votemos bien, Bogotá está en juego

Crédito: radiosantafe.com
En un mes los bogotanos enfrentaremos una gran decisión, tendremos en nuestras manos volver a tener una capital medianamente digna, poder ir en una buseta un poco más tranquilos, dejar la prevención cuando salimos a la calle, ver menos obras y más resultados, quizás no se logre todo, no será fácil recuperar algo de lo que éramos, antes que cayéramos en manos del Polo Democrático y sus representantes, pero espero que al final de este tiempo podamos decir que por fin nos pudimos bajar del carrusel de la contratación.

El panorama no es sencillo, en dos años destruyeron las calles de Bogotá, la inseguridad aumentó en indices alarmantes y no se está hablando de una percepción, sino de una realidad, pues ya ni siquiera se puede sacar el celular en la calle, ir en un transporte público se convirtió en uno de los actos más heroicos, sin contar que todos los bogotanos ahora andamos como prevenidos de cualquier persona que camina detrás de nosotros en la misma acera.

Y si hablamos de lo social, ahí si la tristeza es más profunda, pues aquí muchos jóvenes estudiantes ingresan a las universidades llenos de ilusiones, pero al momento de enfrentarse al mundo laboral, descubren que aspirar a un puesto es casi una misión titánica, la cual termina en la rendición total o empleándose en trabajos que no recompensan ni la mínima parte de lo que invirtieron en sus carreras.

En temas de salud, la situación es aún más patética porque las que antes eran consideradas como "Mejores EPS", son a las que ahora la gente debe rogarles para que las atiendan, y eso que muchas de éstas cobran un buen dinero para que cada persona esté supuestamente asegurada, y a la final, solo reciben ibuprofenos y acetaminofen.

Volver a tener confianza no será nada fácil, y al decir verdad, las propuestas de gobierno de los candidatos a la Alcaldía no es que sean espectaculares, pero ahora lo único que se puede pedir es que al menos no haya más politiquería, corrupción e inseguridad.

Al momento de marcar nuestro voto en el tarjetón, pensemos por favor en la cantidad de noches que rogamos no les pasa nada a nuestros seres queridos, en aquellos momentos donde tenemos que ir por la 26 a nuestros trabajos y llegamos al destino deseado con un terrible dolor de cabeza a causa de los trancones, recordemos la cantidad de obras que dejaron los hermanos Nule a medio hacer, pero tengamos en mente, justo en ese instante, que fue lo que el Polo Democrático Alternativo dejó de Bogotá y ahora se contenta solo con pedir disculpas.