lunes, 10 de octubre de 2011

Los ovarios no tienen religión

pueblapeje.blogspot.com
Ni siquiera puedo creer que tenga que escribir este post en pleno Siglo XXI, para mi era más que obvio que a estas alturas del partido, las mujeres tienen derecho a decidir en todos los aspectos posibles, independientemente de si la religión, la sociedad y los hombres, están de acuerdo o no.

Pero ahora ver cómo el Partido Conservador quiere penalizar el aborto en todas las circunstancias, y de paso prohibir el uso de métodos anticonceptivos para las mujeres, me hace pensar qué nací en el país equivocado o simplemente, estamos muy lejos de la libertad, que tanto promulga la constitución de 1991.

Sigo sin entender, cuál es esa necesidad que presentan los legisladores colombianos por mezclar la ley con moralidad, de cuándo a acá los derechos tienen que ver con la religión que se profese, en dónde quedó esa hermosa pero ilusa frase de que somos un Estado Laico. 


En ese punto me pregunto, ¿si yo no soy católica, ni cristiana, ni judía, mejor dicho, no pertenezco a ninguna práctica religiosa, no soy considerada ciudadana o eso me hace menos mujer, como para que yo no pueda decidir sobre mi cuerpo

lavozlibre.com
Las leyes no deben basarse en religiones, sino en realidades, teniendo en cuenta, lo inmediatamente anterior, siempre he manifestado que hablar desde afuera y promulgar leyes sin haber pensado en todas las consecuencias posibles es muy fácil, pero cuando se experimenta determinada situación negativa, la perspectiva cambia.

Uno de los argumentos del Partido Conservador es que todos los bebés deben nacer, sin pensar en si éstos provienen de una violación o no, con todo el respeto que me merece mi género, por favor no me digan que si ustedes van caminando por una calle y las agarran uno, dos, tres o más "hombres", las fuerzan a tener relaciones sexuales de la forma más aberrante y asquerosa que ustedes puedan imaginar, y para colmo de males quedan embarazadas, deciden tener el bebé, porque simplemente consideran que éste no tiene la culpa de nada. 


Si la respuesta de muchas que me están leyendo es si, les puedo asegurar que o se están mintiendo o definitivamente no alcanzan a imaginarse lo frustrante que debe ser ver en la cuna al producto de una violación, por Dios, es que ni siquiera alcanzo a imaginarme cómo podría vivir, si yo tuviera que pasar por una situación de estas.

Es cierto, el bebé no tienen la culpa, pero tampoco las mujeres que pasan por esta experiencia, y en verdad me parece que carece de argumentos pensar si quiera en que se va a amar a ese ser proveniente de una VIOLACIÓN, porque ya de por si es complicado superar esta vivencia, como para que le sumemos tener un hijo de estos personajes.


¿En verdad se creen el cuento de qué ahí hay amor por el bebé?

Si me lo preguntan, jamás tendría un hijo producto de una degradación tal, por varias razones: 1. No lo busqué, no fue un error o descuido de mi parte. 2. Jamás podría desarrollar amor por un bebé que nació producto de una violación. 3. Cómo diablos le voy a explicar a mi hijo que su padre es un violador 4. Prefiero que vengan al mundo hijos que puedan conocer a su padre y no a un violador.

Históricamente hablando, a las mujeres SIEMPRE se nos ha juzgado por todo, por brujas, putas, malas madres, etcétera y entonces ahora también nos quieren quitar los derechos sobre nuestro cuerpo. 


No me vengan a decir que fue Dios quien lo decidió así, que era mi destino, o que es la ley de la vida, porque si alguno va a salir con ese argumento, le agradezco se lo guarde. A la final, cuando me muera yo rendiré cuentas, pero no estoy dispuesta a dañarle la vida a un bebé de esa forma y tampoco me la voy a hacer más difícil yo misma.

Pero lo que me parece aún más risorio es que no conformes con eso, ahora se les ocurre que deben también penalizar el uso de anticonceptivos, ¿en qué cabeza cabe esta idea?. ¿No hemos visto los índices de embarazo adolescente?, ¿Se nos están olvidando los esfuerzos incesantes que hacen entes como Profamilia para apoyar la planificación familiar y de paso el control de la natalidad?


Si es así, estamos perdiendo desde ya, la batalla para formar adolescentes responsables de su vida sexual, se les está arrebatando el derecho de decidir. Entonces empezaremos a formar un Estado en el que solo importa la religión, esa misma que mató a millones de personas en nombre de Cristo, y aquella que quiere negar la existencia de homosexuales, bisexuales y transgeneristas, relegándolos al olvido absoluto, basados en un libro que es castrador y violento.

Lo más patético aún de todo este proyecto de ley, es que siguen insistiendo con el tema de la píldora del día después, que es abortiva y toda esa cantidad de sandeces sin fundamento, ante esto les afirmo, lo siguiente: Los gremios médicos ya han expresado hasta el cansancio que NO es abortiva, ya que ésta no funciona si ya existe embarazo, este punto ya es comprobado.

alberto-infiernorojo.blogspot.com
De mi parte, pues prefiero comprar pastillas del día después y demás métodos anticonceptivos, que estar llena de niños por simplemente hacer lo que el mundo católico cree que es correcto, y por supuesto, seguiré entregándome a las mieles del sexo, a la final, las piernas son mías y las abro a quien quiera.

Mujeres: Si esta ley pasa, una vez más nuestros derechos serán violados y olvidados. ¿Vamos a quedarnos quietas?