domingo, 27 de mayo de 2012

Senador Merlano: 50 mil veces indignados

Imagen tomada del portal Web
cmi.com.co
Me resisto a perder la capacidad de asombrarme ante las situaciones que  se ven en Colombia, pero cada cosa que sucede es como una frase o imagen más en el libro de Guiness Record, que debería tener una edición especial para el territorio colombiano, porque aquí se caen proyectos de ley que en cualquier lugar sería natural avalar, en este país el cinismo y el descaro sobrepasa límites inimaginables.

Pero el caso del Senador Eduardo Merlano es realmente indignante, cínico, risorio y muestra la calidad de gobernantes que se hacen llamar: "Los Padres de la Patria". Las leyes son para todos, eso dice el papel, pero una vez más se demuestra que en muchas situaciones las acciones legislativas aplican para aquellos que no son elegidos por "más de 50 mil votos".

En esta oportunidad ante la indignación del pueblo colombiano sobre las palabras de este hombre que se niega a hacer la prueba de alcoholemia por el hecho de ser Senador, lo único que se demostró es que estamos en manos de personajes que no quieren, ni les interesa el avance de su pueblo, por lo contrario entre más distraído esté, es mucho mejor para sus beneficios personales.

Pero como si el caso del Senador Merlano fuera poco, los colombianos tuvimos que ver cómo el proyecto de ley que pedía se aumentara la pena a conductores borrachos, se cayó en el Senado de la República por un voto y para ser honestos ningún argumento es válido para entender esta situación, excepto que en este país todo funciona al revés, con razón estamos a años luz de ser un país civilizado.

Lo único positivo en esta situación es que con las Redes Sociales logramos dejar nuestra opinión demasiado clara sobre este tipo de políticos, la creación de la cuenta en Twitter http://twitter.com/#!/renunciesenador y una cantidad considerable de grupos y páginas en Facebook para exigir la renuncia del Senador Merlano, lo demuestran.

Puede que el objetivo no se cumpla, es posible que este Senador siga como si nada en la política colombiana, pero es importante que sigamos manifestado este descontento en todas las esferas digitales posibles, a la final hoy recuerdo las palabras de Jorge Eliécer Gaitán: "El pueblo es superior a sus dirigentes", y es preferible ver que hemos hablado, twitteado o posteado acorde a lo que nos parece correcto o incorrecto y no quedarnos escondidos detrás de la queja típica, sin hacer algo realmente tangible.

En esta epoca es necesario agradecer a las Redes Sociales por esa oportunidad que nos brinda para denunciar esos hechos que anteriormente teníamos que hablar solo con nuestros familiares y amigos cercanos, es importante mencionar que ahora el mundo digital junto a la prensa tradicional, está dando la opción de dejar claro que la sociedad no está dispuesta a permitir o a avalar que las leyes sean solamente para quienes no han sido elegidos con 50 mil votos.

Pero existe una situación bien importante que se ha producido en Colombia desde hace ya bastantes años, todo lo olvidamos, somos los fieles protagonistas de la frase: "Pueblo que no conoce su historia, está condenado a repetirla", aquí se nos olvida todo y pasamos de un atentado a Shakira desnudándose en la Playboy; no hay análisis y la fuerza para lograr una causa no es lo suficientemente fuerte, así que es hora de ser menos desmemoriados y más activos.

martes, 8 de mayo de 2012

Libertad de prensa frente a un fusil

Recuerdo que cuando entré a la universidad a estudiar periodismo, mi gran sueño era ser corresponsal de guerra, me imaginaba informando, construyendo crónicas, reportajes, tomando fotografías y sabía, o al menos eso creía yo, lo que significaba estar en medio del conflicto, evidentemente estaba muy equivocada.

La vida me llevó por distintos caminos y sigo trabajando en el periodismo, pero desde otras esferas comunicativas, aunque a veces creo que el corazón de un buen periodista está inmerso en cualquier escena, sea en la selva, en una ciudad o frente a un computador.

Pero debo reconocer que leer el caso del periodista francés Roméo Langlois SECUESTRADO por las FARC, me ha dejado perpleja no porque espere algo de estos terroristas, sino porque las opiniones y reacciones que han venido después han sido realmente tan o más inverosímiles que la realidad macondiana que se vive en este país.

Por un lado, el ex presidente Álvaro Uribe Vélez, hablando de la actitud hostil y grosera del periodista, además preguntándose qué hacía el comunicador en nuestro país, cuando leí eso inmediatamente pensé: "¿Es que el descaro de este señor no tiene límites? No es relevante si fue grosero con él o no, lo importante es que un ser humano está privado de su libertad" .

Cuando lo liberen se podrá analizar por qué estaba en el territorio colombiano, pero a este personaje de la política, se le podría aclarar que como periodistas podemos estar informando en determinados lugares del mundo, siempre y cuando cumplamos con los protocolos y permisos necesarios.

El otro punto que debe analizarse es la exigencia que hace las FARC para liberar al periodista: Negociar la forma cómo se cubre el conflicto en Colombia, esto realmente me llena de indignación, es decir, estos individuos matan, secuestran, violan, roban tierras, exilian gente y ahora quieren que los periodistas digamos "verdades" que ni siquiera hubieran podido afirmarse en Sodoma y Gomorra.

Realmente esto era lo único que le faltaba a esta guerrilla que los periodistas pidamos permiso para decir lo que salta a la vista, en qué código, documento o ley se afirma que los que nos dedicamos a la comunicación por y para el mundo tenemos que pedir permiso. Las ironías de la vida todos hablan de libertad de prensa, pero se nos condiciona todo y lo más patético es que los mismos políticos avalan estas restricciones.

Me siento orgullosamente periodista, mantengo el sueño de ver a mi país con comunciadores que informan y construyen a través de una noticia, y no de aquellos acomodados que desde la comodidad se unen a un poder que nos ha llevado a escuchar frases tan patéticas como las del ex presidente Uribe sobre este secuestro.

Otro punto de análisis que quiero dejar es que sigo sin entender cuántas veces vamos a seguir creyendo en la "buena voluntad" de las FARC, no tiene sentido creer en un grupo armado que tiene a Colombia en jaque hace más de sesenta años, además no olvidemos la frase que ellos mismos pronunciaron después de las últimas liberaciones: "No volveremos a secuestrar con fines extorsivos". Entonces, la pregunta es: ¿Con qué otro propósito avalaran el secuestro o de que otra forma lo disfrazarán?