lunes, 20 de febrero de 2012

Caguan II

El Espectador
¿Percepción de inseguridad? ¿Realmente nos van a seguir manipulando con esta frase tan barata? ¿El gobierno creerá que no vemos noticieros donde solo se pueden observar carros bomba, quema de buses, militares asesinados, secuestros, morteros y un sin número de acciones violentas?

Las respuestas son muy simples: Las escenas violentas las tapaban muy bien, o nos enfrentamos a un resurgimiento de la guerrilla, que al parecer no estamos en capacidad de controlar, eso sin nombrar que el avance de las BACRIM (Bandas Criminales) ha sido apoteósico y las falsas desmovilizaciones nos han hecho pensar qué tan bajo podremos caer.

Ayer (19 de febrero) muchos medios de comunicación hablaban de los 10 años del proceso de paz del Caguan, como si se tratara de algo lejano o un tema superado; y la realidad es otra, pues desde aquel día regalamos un territorio a unas bestias que viven por y para el narcotráfico. 

¿En verdad hemos cambiado? ¿Realmente dejamos de estar en guerra? ¿Se han acabado los secuestros? las respuestas a estos interrogantes la sabemos todos los colombianos, pero aún así, seguimos confiando que algún día este territorio sea lo que alguna vez soñaron los miles de héroes que han caído por defender una patria que es ofensivamente macondiana.

Al mencionar la palabra héroe, me refiero a aquellos jóvenes campesinos que los forman pensando que su valentía los hará salvar su patria y terminan en un centro de terapias aprendiendo a caminar con una prótesis, pensando en el momento en qué estos animales llamados "revolucionarios", llegaron a su tierra.

¿Proceso de paz? ¿Silla vacía? ¿Voluntad? ¿Desmovilizaciones? estas palabras significan exactamente lo mismo: Guerra, no estamos en un conflicto interno, esto es uno de los más crueles enfrentamientos que mis abuelos, padres y yo misma hemos tenido que ver por más de sesenta años.

Quizás el día en que Colombia llame a las cosas por su nombre, deje de engañarse con falsos intentos y empiece a ver lo macondiano como el suceso más cruel en una sociedad como esta; entonces ahí pueda trazar otro camino, porque hasta ahora ninguno ha funcionado.

Particularmente, no es de mi interés si van diez o veinte años del proceso de paz en el Caguan, si el resultado ha sido exactamente el mismo, nada ha cambiado y es hora que al menos dejemos de creer en tanta basura inculcada apoyada por una cantidad de imágenes que están lejos de la realidad. Hagamos algo por este territorio que las FARC y demás grupos guerrilleros, han vuelto un entorno oscuro y casi fantasmagórico.