jueves, 14 de marzo de 2013

Que empiece el exorcismo

La elección del papa solo demuestra que no se necesita mucho para ser la suma "autoridad" de la iglesia, porque no logro entender en mi anti catolicismo cómo llega a este cargo un hombre que fue testigo de la época más oscura de Argentina, lo más cómico es que hoy son los latinoamericanos quienes se sienten orgullosos de esta elección.

Quizás el afán por no ser considerados personas del tercer mundo, nos lleva a sentirnos orgullosos de cualquier nombramiento, sin pensar en quien es el personaje al que estamos admirando. 

Como si fuera poco, este personaje se ha referido al matrimonio gay como una "obra del diablo", lo más similar a una porquería andante; y si bien es cierto a la iglesia católica no se le puede pedir mucho sobre este tema, por lo menos no elogien a una personaje que puede llegar a ser capaz de devolvernos a escenarios arcaicos y retrógrados, realmente es risorio como expresamos orgullo y admiración por alguien que se ha encargado de atacar siempre lo aparentemente diferente.

Jamás he esperado que la iglesia cambie, esas instituciones no evolucionan, solo retroceden, lo he confirmado a través de los años, basta mirar las famosas cruzadas que emprendieron solo para demostrar que lo único válido era el amor a Cristo, y por ese mismo "puro" sentimiento mataron a miles de personas que eran "diferentes". 

Es decir, que si lo pensamos bien nada ha cambiado. Por supuesto, supongo que entre más avanza el tiempo la mojigatería reinará en los cielos, porque mientras unos van a las iglesias los domingos, rezan y aseguran ser mejores personas, otros lo hacen sin hablar ni mencionar lo "buenos" que pueden llegar a ser.

Aunque al decir verdad yo prefiero ser pasional, explorar mi sexualidad, gritar que soy libre y no dependiente de una religión que solo ata. A la final, yo entro en el concepto de mujer diferente al estereotipo, soy una mujer tatuada, grosera y anti católica.

Así que a todos los que se sienten orgullosos solo puedo decir lo siguiente:

1. Apoyo al matrimonio gay porque se ama a las personas por ser seres humanos, no por el sexo que tengan. 
2. Apoyo al aborto porque por enésima vez es MI cuerpo. YO decido. NO nadie más.
3. Apoyo a la mujer no solo por haber nacido mujer, sino por todas las luchas que ha emprendido para ser libre, libertad que le fue quitada desde el inicio de la historia, gracias a la misma iglesia católica.

Si esto me hace diabólica, pues que empiece el exorcismo.