jueves, 26 de noviembre de 2015

La paz en medio de la diferencia

He escuchado hasta el cansancio que hablamos de paz, post conflicto, procesos, convivencia, sociedad y comunidad, lo que me ha llevado a pensar que estamos sesgados en creer que la palabra paz solo proviene de las FARC, paramilitares, BACRIM, etcétera.

Se nos olvidó que hay algo que se llama diferencia de pensamiento, acción y palabra, no podemos ser iguales, para eso no fue edificado, además sería absurdamente aburrido escuchar los mismos argumentos entre unos y otros.

Citaré dos ejemplos que muestran por qué creo que aún no estamos listos para vivir en la diferencia, eso no significa que tengamos que conformarnos, no podemos seguir yendo en retroceso, la evolución está tocando la puerta hace mucho tiempo, pero por supuesto, como buen país del sagrado corazón que somos, nos negamos a vivir en él.

Ejemplo #1: Los hijos

Dos de mis mejores amigas no quieren tener hijos, yo en cambio me muero por tener dos, tengo mis razones, las cuales no pretendo discutir aquí, lo importante es que ellas y yo hemos debatido esta situación, el por qué si, el por qué no, nunca hemos pensado en quién tiene la razón, solamente PENSAMOS DISTINTO, pasamos la página y seguimos siendo amigas. 

Pero recientemente he visto que algunas "madres consagradas" critican y atacan a las que no quieren tener hijos, no entiendo con qué fin lo hacen, no se nos llena la boca diciendo que cada quien debería poder escoger sobre su cuerpo, acaso olvidaron que una de las premisas del feminismo era LIBERTAD.

Ejemplo #2: La comunidad LGBTI

Sí, quizás este tema esté trillado o para algunos "común", pero para mi este tema es tan importante o quizás más que mi deseo de ser mamá, los que me conocen bien saben que he trabajado por ellos y para ellos, pero eso será tema para otro post.

El punto es que aún no logro entender que los únicos argumentos en contra de esta comunidad es que "no es natural", es "depravado" y esto por mencionar solo algunos, desconocen que en toda la historia se ha demostrado que el amor no tiene que ver con el género.

Ese quizás sea uno de los grandes problemas confunden amor con género y lo que ustedes suponen es "natural". Pero esta es una discusión eterna, tengo un sin número de argumentos para demostrar por qué la comunidad LGBTI no es "anormal", pero tengo una información aún más interesante: ELLOS NO PIDEN QUE LOS ACEPTEN, NI SIQUIERA QUE LOS AMEN, sino que los RESPETEN, es lo mínimo. Si a usted le parece que la vida que ellos llevan es nefasta, sencillo, no la siga, pero respételos.

Aunque debo decirles que lo que usted llama "vida diferente" es muchas veces más sólida que la que pregonan algunos heterosexuales, pero eso es asunto suyo. 

Así que por enésima vez, en este ejemplo estamos hablando de diferencias, quizás usted haya oído alguna vez que lo diferente no es malo o bueno, solo hace parte del mundo en que vivimos.

Vivir en medio de la diferencia, permite que se puedan enriquecer los debates, incluso vaya más allá, piense todo lo que uno puede aprender de otra persona, particularmente no espero estar rodeada de gente que piense como yo, necesito conocer polos opuestos ¿y usted?

Para concluir, la respuesta no la tiene la firma de un proceso de paz, la respuesta está en las pequeñas acciones que nos permiten entender, comprender y aceptar a los demás, por supuesto, usted está en el derecho de no convivir con ellos, pero si de respetarlos, es decir, la respuesta la tiene usted.

Con aprecio, Meg.

lunes, 16 de noviembre de 2015

El pecado de poner una bandera

"Ignorantes", "críticos por moda", "Como si con una bandera pudieran arreglar algo", "capitalistas", en fin, perdí la cuenta de los argumentos que tuve que leer el fin de semana cuando decidí cambiar mi foto de perfil con los colores de la bandera de Francia.

Por supuesto, sé que esos colores no cambian la situación, que no es mucho lo que yo puedo hacer desde donde estoy, pero el argumento más ridículo que pude leer es que como a mi no me duele lo que pasa en mi país, porque en realidad no entiendo con qué derecho le pedimos a la comunidad internacional que nos apoyen o ayuden con procesos de paz o masacres, etcétera, cuando para nosotros lo más importante es que NUESTROS MUERTOS SI CUENTEN.

¿No hemos entendido que es la humanidad ENTERA la que se está destruyendo entre sí? no puedo creer que el egoísmo nos haya llegado a tal punto que solo valga lo que pasa aquí, acaso el mundo se termina en Colombia.

Como lo dije en mis Redes Sociales, la demagogia de lo que se debe apoyar o lo que no, se acaba cuando uno piensa en ese ser querido que está en Francia, Estados Unidos, Siria, Roma, Inglaterra, Washington, en fin, cualquiera que sea el lugar donde existan atentados, porque nadie está exento de eso... NADIE. Pero claro, eso no importa porque como "no nos toca", como no es Colombia, como no se trata de nuestra familia, no importa.

Muchos pregonan hasta el cansancio la paz, lo que conseguiremos con ella y como sería de bonito el mundo con ella, pero si hubo una especia de cacería de brujas por poner una bandera, no quiero imaginarme otros escenarios.

Así que mientras en Francia la gente del común está buscando una unión entre ellos, mientras que unos buscan que la gente ore por todo el mundo, por Siria, Líbano, Medio Oriente, Occidente, etcétera, aquí se pelea por las banderas que son importantes.

Así que si usted se sintió identificado con los argumentos que escribí anteriormente, debe preguntarse si en realidad está preparado para la paz, si es capaz de tolerar la diferencia, si es capaz de alejarse de los típicos argumentos de la moda, de cómo se hace más rica una red social, porque debo decirle que a la final todos somos humanos y se supone que llevamos algo dentro.