miércoles, 17 de mayo de 2017

Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia

Daniel Arzola
Su lucha nunca me ha sido ajena, no me puede resultar extraña una causa que solo busca respeto e igualdad, la sociedad lleva siglos intentando normalizar todo lo que ve, la ropa, las acciones, las palabras, los juguetes y el amor, si ese mismo que se supone, nació para liberar al mundo, hoy tiene todos los límites posibles.

Yo quisiera en verdad entender los “argumentos” de los homofóbicos, pero todos quedan resumidos en “no es normal”, “no es de Dios”, “no es natural” y es ahí donde me empiezo a preguntar: ¿qué tipo de formación recibieron? No les enseñaron que la libertad de amar es imparable, que tampoco es “normal” ir maltratando a las personas, engañándolas y mucho menos referirse a enfermos mentales, cuando ni siquiera conocen la gravedad de esas palabras, cuando ni siquiera saben lo que es una depresión y sentir que se te va la vida en un estado emocional de tristeza.

Daniel Arzola
En serio, he querido entenderlos, pero me pongo a pensar que los heterosexuales no es que seamos muy “normales” o con un comportamiento ejemplar. He tenido que aguantar como vociferan frases como estas: “Que asco estar con otro hombre, pero ver a dos viejas que rico” y en ese instante mi mente solo puede decir: POR DIOS SANTO SE ESTÁN ESCUCHANDO ¿CUÁL ES LA DIFERENCIA?

O frases como esta: “todos esos gays son promiscuos” y ahí si es donde la impaciencia se apodera de mí y pienso: AH NO CLARO, ES QUE LOS HETEROSEXUALES ESTAMOS LLENOS DE LEALTAD Y FIDELIDAD, por favor no seamos tan hipócritas que sabemos perfectamente que muchas veces hay mucho más amor entre homosexuales, bisexuales, lesbianas, trans, entre otros, ¿saben por qué? Es bien facilito, porque ellos han vivido lo que es no poder estar con alguien por miedo, desear esconderse por la simple razón que viven en una sociedad con un grado de estupidez máximo.

O es qué cuántos de los HETEROSEXUALES SUPREMOS Y SANTOS, no le han puesto los cachos a su mujer, la han maltratado, abandonado hijos, etcétera, ah no, pero se me olvidaba nombrar una escena que aún es mejor, las cogidas de mano, besos o abrazos en la calle, amigos heterosexuales han visto lo fastidioso que es tener que aguantar su besuqueadera, entonces, nuevamente no sean hipócritas, estamos hablando de IGUALDAD.

Daniel Arzola
Porque en realidad hay algo que no entiendo cuál es el argumento para defender otros derechos con el alma, pero cuando se trata de sexualidad si se vuelven el mejor ejemplo de la edad media, o bueno quizás mis papás vinieron del futuro y me educaron LIBRE. Esa también es una opción ¿no? ¿qué tal ellos hayan venido del mundo en el que yo SI quiero vivir?

En conclusión, no puedo ser ajena a una causa por la que trabajé, por la que creo firmemente, porque no necesito ser parte oficial de la comunidad LGBTIQ para defenderla, me formé en un hogar que me enseñó el poder del amor, de la libertad, pero por sobre todas las cosas del respeto, uno es lo que ve en su casa y yo conocí el poder del amor. EL AMOR SIEMPRE GANA.

Si bien no me siento activista, como me gustaría, supongo que la vida me tiene para ayudarles desde otras esferas, como mis letras, por ejemplo, a lo que va todo esto es que los defenderé a capa y espada, quién esté en contra de ustedes lo asumiré como personal; si van en la calle de la mano con sus novios, novias, etcétera y alguien los mira mal me iré en contra de lo que sea sin medir consecuencias.

Daniel Arzola
Si quieren tener hijos seré su más leal defensora, alejaré (como ya lo hice hoy) a todos los que los llamen de una forma denigrante, no lo negociaré jamás, quizás muchas veces sientan que no es un camino fácil, pero les garantizo que no descansaré ni un solo segundo de mi vida para poder darles un camino mejor del que vivieron muchos LGBTIQ, a veces siento que los heterosexuales les debemos mucho, porque esto no se trata de quién es bueno o malo, se trata de humanidad y los defenderé con todo lo que hay en mí.

No dejaré de pertenecer a cada una de sus causas, aportaré lo que sé para que un día mi corazón pueda sentir que hemos resarcido el daño de unos heterosexuales que desafortunadamente dicen representarme.

Los amo más de lo que cualquiera de ustedes se pueda imaginar, y tengo muy claro que si un miembro de mi familia, amigo o futuro esposo, no puede caminar conmigo esta causa, puede irse por donde vino porque no me interesa que me relacionen con este tipo de personajes, y para esto si tengo cero voluntad de negociación.